domingo 27 de noviembre de 2022

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Fin del juicio oral

Para el Tribunal, Pachao no murió por las torturas en la comisaría

Los jueces consideraron que los golpes que sufrió el joven en la comisaría no fueron los que le causaron la muerte. Tres de los policías fueron enviados al penal de Miraflores.

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Cuatro de los seis policías que llegaron a juicio fueron condenados. Dos fueron hallados culpables por torturas. Tres quedaron detenidos y fueron enviados directamente al Servicio Penitenciario Provincial. El juicio oral del caso Pachao llegó a su fin y las partes esperarán hasta el 18 de octubre para conocer los fundamentos de los jueces Silvio Martoccia, Rodrigo Morabito y Fabricio Gershani Quesada. La pena más alta fue para Gustavo Bulacios, quien fue encontrado culpable de los delitos de "privación ilegítima de la libertad" y de "torturas" aunque sin el agravante de muerte, por lo que recibió una pena de 16 años de prisión. Ricardo Barrera, por su parte, también fue encontrado culpable del delito de "torturas", pero en este caso la pena fue de 8 años.

El Tribunal de la Cámara de Sentencia en lo Criminal de Segunda Nominación atenuó los pedidos de condena solicitados por la Fiscalía en los alegatos del miércoles. Los fiscales Daniela Barrionuevo y Hugo Costilla habían pedido la prisión perpetua por torturas seguida de muerte para Gustavo Bulacios y Ricardo Barrera, penas de 12 años para Ramón Quevedo, Ricardo Varela y 8 años para Claudio Yani Nieva. Para el Ministerio Público, los tres debían ser condenados por “torturas”. En tanto que solicitaron la absolución por el beneficio de la duda para Jorge Montivero.

Ayer los jueces descartaron la tortura seguida de muerte. Esto es: Pachao no murió a causa de los golpes sufridos en la comisaría y que habían sido propinados en la requisa por Bulacios y Barrera la mañana del 11 de marzo de 2012. Sí consideraron que incurrieron en torturas cuya escala penal tiene un mínimo de 8 años y un máximo de 25 años, idéntica franja que la del “homicidio simple”.

Varela y Nieva fueron condenados por la figura de “vejaciones agravadas”, la acusación con la que la causa había sido elevada a juicio y que fue modificada en pleno debate cuando la Fiscalía planteó la ampliación de acusación y comenzó un nuevo juicio bajo la calificación de "torturas seguidas de muerte".

Varela recibió una pena de 4 años de prisión en tanto que Nieva recibió una pena más leve: 2 años y 8 meses de prisión en suspenso. No irá a la cárcel.

Luego que finalizara la lectura del veredicto la secretaria Andrea Montoya, el juez Martoccia le informó a los condenados que quedaban detenidos desde ese momento y que se les otorgaba unos minutos para que estén con sus familiares.

Aproximadamente a las 13.30 salieron los seis policías custodiados fuertemente por personal del Servicio Penitenciario Provincial y subieron al móvil estacionado al frente de la Cámara, sobre calle San Martín.

Bulacios, Barrera y Varela fueron trasladados de manera inmediata en un móvil del Servicio Penitenciario Provincial al penal de Miraflores, en el departamento Capayán.

Últimas palabras

El juicio se reanudó ayer a las 8.45 cuando ingresaron los jueces a la sala de audiencias y el presidente Silvio Martoccia le fue preguntando uno a uno si tenían el deseo de emitir la última palabra antes de que pasaran a deliberar para definir el veredicto.

Gustavo Bulacios sostuvo que "me formé en la policía para proteger a las personas, no para causarles daño. Quiero hablarle a la familia de Diego, yo entiendo su dolor, pero niego las acusaciones. Todo lo que se dijo es mentira".

Posteriormente Ricardo Barrera dijo: "Niego todas las acusaciones. Yo también perdí un hijo (se quebró) y lo único que quiero es trabajar".

Luego llegó el turno de Ricardo Varela. "Me formé como policía para proteger a los ciudadanos. Creo que lo hice hasta el momento de nuestra licencia pasiva. Entiendo el dolor de la madre, pero nosotros también queremos que se haga justicia. Nunca hubo torturas, se trató de una persona más que pasó. ¿Qué animosidad podríamos tener con esa persona?".

Claudio Nieva se dirigió a la familia de Diego y señaló: "Quiero decirles sinceramente que no tengo nada que ver. Soy inocente".

"Quiero reiterar que soy inocente. Estoy agradecido con los fiscales por haberme escuchado. En el lapso de diez años se me escuchó y vieron que no tuve ninguna participación con la causa Pachao. Si hubiese visto que pasaba algo, no hubiera dudado en asistirlo", aseguró y luego contó un recuerdo de sus primeros años en la fuerza, en la que salvó a un niño que se ahogaba con un caramelo y remarcó que "uno como humano siempre asiste y yo siempre lo hice", manifestó Montivero.

Finalmente Ramón Quevedo, quien era el superior al momento del hecho, fue el que más se extendió y contó nuevamente lo que recordaba que había pasado la fatídica noche. Puso énfasis en la carga laboral y falta de personal que tenía la comisaría y reiteró su inocencia. Dijo que el 90% de lo que figura en el expediente es falso y pidió que se haga justicia.

Todos los policías se encontraban en situación de pasiva desde el momento que la causa fue elevada a juicio. Estar "en pasiva" implica percibir aproximadamente la mitad de sus haberes. Con esta resolución, los policías condenados deberán ser exonerados de la fuerza. La exoneración es "la separación definitiva e irrevocable de la Institución, con la pérdida del Estado Policial y todos los derechos inherentes, incluso el de retiro, aunque se hubiesen reunido todos los demás requisitos para obtenerlo" reza el texto del artículo 62 de la ley 2444 del Personal Policial de Catamarca.

Incidentes tras el fallo

Familiares de Diego Pachao se mostraron disconformes con el veredicto de los jueces. Lo hicieron saber en el momento de la condena y en las cercanías de la Cámara, vallado de por medio, donde familiares y allegados, con el apoyo de agrupaciones sociales, repudiaron el fallo del tribunal.

El grueso de los manifestantes se había apostado sobre calle San Martín antes de llegar a Junín. El otro sector estaba sobre Junín, frente al Colegio del Carmen, en donde se habían suspendido las clases por temor a incidentes.

Tras el fallo hubo momentos de tensión, ya que un reducido grupo intentó tirar abajo el vallado colocado por la policía pero rápidamente la situación fue controlada por personal del Grupo de Intervención Rápida, que auxilió a sus colegas. También llovieron piedras y botellas de plástico pero no se registraron personas heridas.

En la parte final del procedimiento, cuando ya se había marchado la mayoría de los manifestantes, llegó el jefe de Policía, Ángel Ignacio Agüero, quien señaló que el operativo no había tenido mayores incidentes.

Ayer también se observó, como ocurrió en los días anteriores, hubo acompañamiento de familiares de los policías, quienes se ubicaron sobre calle San Martín casi llegando a calle Maipú.

Ellos también se mostraron disconformes por el fallo que condenó a cuatro policías y envió a tres de ellos al Servicio Penitenciario Provincial.

El juicio

El debate oral comenzó el 8 de agosto y se extendió durante 22 audiencias.

Los policías habían comenzado a ser juzgados por vejaciones e incumplimiento en los deberes de funcionario público.

Por el homicidio habían sido acusados los hermanos Leiva, cuya causa fue elevada a juicio pero en diciembre del año pasado se decretó el sobreseimiento de ambos porque el hecho ya estaba prescripto, por lo que el homicidio quedó impune.n

Pedido de investigación para dos policías de la guardia

El Tribunal ordenó que se extraiga copia certificada del Acta de Debate como había sido solicitada por el Ministerio Público Fiscal y que sean remitidas a Fiscalía General.

En la parte final de sus alegatos, los fiscales Daniela Barrionuevo y Hugo Costilla habían pedido que se investigara la supuesta participación en el hecho de los policías Bayón y Vizcarra.

El nombre de estos dos numerarios habían sido mencionados por la querella durante la ronda de testigos, ya que de los testimonios surgió que un policía identificado como "Coya" habría golpeado a Pachao en el interior de la Comisaría Séptima.

Fuentes judiciales consultadas expresaron que Bayón y Vizcarra habían sido identificados en las ruedas de personas que se realizaron durante la etapa de investigación, no obstante no llegaron a estar imputados en el proceso.

Esta situación particular fue mencionada por el abogado defensor Víctor García, quien cuestionó que diez años después se los pretenda investigar.

Una década despues

El 11 de marzo de 2012, Pachao y su amigo Leonel González fueron arrestados por Bulacios y Barrera. González habría intentado agredir a los policías con un arma blanca y lo subieron al móvil. Pachao "pidió" acompañar a su amigo.

Ese día fueron llevados a la revisación médica en Sanidad Policial y el galeno Duilio Gallo Canciani deja registrado que tenía un corte en su frente, cuya herida ya estaba suturada. Regresaron a la comisaría. Hubo un cambio de guardia e ingresaron Varela y Nieva. Aproximadamente a las 19 Pachao se descompone y es llevado a un patio interno.

A la noche va Claudia Véliz a llevarle comida a su hijo y los policías deciden llamar al SAME ya que Pachao no reaccionaba. Ingresó al Hospital San Juan Bautista en estado de coma y luego se le diagnosticó muerte cerebral. Falleció el 14 de marzo.

La autopsia indicó que Pachao murió por la "ruptura del sistema vascular cerebral de tipo agudo, de un tiempo de siete días de evolución".

Una semana antes de su arresto, el joven había sufrido el ataque de una patota y sufrió un golpe en la cabeza por lo que fue llevado al hospital para que le suturen la herida.

Este golpe provocó el hematoma subdural y otro hematoma en el tronco cerebral, según lo informó el médico Ricardo Cacciaguerra, quien aseguró que la evolución de esa herida le causó la muerte.

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