miércoles 1 de abril de 2026
Cara y Cruz

Operaciones en la zona franca

Las litíferas parecen considerar a Catamarca como uno de esos espacios donde la mercadería no es sometida al control habitual del servicio aduanero ni está gravada con tributos de importación o exportación...

Las litíferas parecen considerar a Catamarca como uno de esos espacios donde la mercadería no es sometida al control habitual del servicio aduanero ni está gravada con tributos de importación o exportación: una “zona franca” en la que puede permitirse operar al margen de las regulaciones fiscales.

La última denuncia por evasión de la AFIP contra Galaxy Lithium, firma de capitales australianos que desarrolla el proyecto Sal de la Vida, en Antofagasta de la Sierra, se encadena a las radicadas por la misma repartición contra la norteamericana Livent y la china Zijin-Liex.

Australianos, norteamericanos, chinos. La hospitalidad catamarqueña para los estafadores es de rango ecuménico, en encomiable sintonía con el Preámbulo de la Constitución Nacional que compromete amparo a “todos los hombres del mundo que quieran habitar el suelo argentino”.

De acuerdo a la denuncia en manos del fiscal federal Santos Reynoso, Galaxy presentó una declaración jurada “engañosa” en 2018, que le sirvió para evadir el pago de cerca de 200 millones de pesos del impuesto a las Ganancias. 2018: todavía era presidente Mauricio Macri y el dólar terminó en diciembre a unos 37 pesos.

Esto significa que Galaxy habría evadido unos 5,4 millones de dólares de la época. Cinco años después el monto de la elusión sería, con el dólar oficial a $347,9, de 574.877 dólares. ¿Qué sanciones se le aplicarán a la firma, llegado el caso?

El Estado catamarqueño debería interesarse en el asunto, porque Ganancias es un impuesto coparticipable que experimentará una merma considerable por la elevación del piso imponible decidida por el ministro-candidato Sergio Massa después de la derrota en las PASO.

Debería interesarse, además, por el impacto que tienen sobre su prestigio las sistemáticas transgresiones a las normas tributarias de las litíferas radicadas en su territorio. Más aún en el incierto contexto político nacional, del que podrían emerger empoderados sujetos dispuestos a inmiscuirse en el negocio del litio catamarqueño y extender la curiosidad por el fenómeno de la “zona franca” catamarqueña más allá de los ámbitos empresariales.

La primera empresa en caer bajo la lupa de la AFIP fue Livent, la decana, única que está en producción con el emprendimiento Fénix en Salar del Hombre Muerto. Durante 2022 Catamarca exportó 16.259 toneladas de litio, lo que representa el 47% del total nacional. Jujuy, donde opera la otra litífera en producción, exportó el 39%. Sin embargo, mientras la recaudación del litio catamarqueño fue 118 millones de dólares (el 17% del total), la del jujeño fue 546 millones (el 78%), casi cinco veces más. La diferencia se explica porque Livent exportó a razón de 7.200 dólares por tonelada, mientras que Sales de Jujuy lo hizo a razón de 40.200 dólares por tonelada.

La AFIP aplicó sanciones a Livent por subfacturaciones que se remontan a 2018: le vendía litio a precios menores del mercado a firmas del mismo grupo empresario en el exterior.

Luego el foco se corrió hacia la china Zijin-Liex, que tiene los derechos de Tres Quebradas, en Fiambalá. En este caso se trató de sobrefacturaciones: declaraba importación de maquinarias por un valor superior al real, de modo que le sacaba al Estado más dólares de los que necesitaba para las operaciones. Qué hizo con los remanentes de la divisa, es un misterio.

Ahora la protagonista del escándalo es la Galaxy, por una más módica evasión del impuesto a las Ganancias. Vale la pena destacar un detalle, para que no se pierda en la maraña de pijoterías: Galaxy Lithium se transformó en Allkem luego de la fusión entre Galaxy Resources y Orocobre en 2021. La flamante Allkem (ex Galaxy) se fusionó con Livent a principios de este año para conformar el gigante NewCo, quinta empresa litífera del mundo.

Inquietante precedente: Allkem y Livent, las socias de NewCo, coinciden en haber defraudado al fisco nacional, con operaciones en la “zona franca” catamarqueña.

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