A lo largo de este año, la Policía Bonaerense comenzó a observar una serie de intentos de engaño que arrancó en el mes de febrero y que con el correr de los meses, hasta al menos la semana pasada, se convirtió ya en un sistemático método que busca únicamente ganar dinero. Se trata de una ola de numerosas denuncias de supuestos robos de autos y motos que luego, descubrieron los policías o admitieron los denunciantes, eran falsas. Por el momento, la fuerza provincial relevó 19 hechos casi idénticos en La Plata. Así, los falsos denunciantes terminan detenidos con una causa en su contra.
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Ola de denuncias falsas por robo de autos
Fuentes policiales indicaron a Infobae que el objetivo en la mayoría de los engaños, que por el momento son 19 casos, fue cobrar los seguros por robo de cada uno de los vehículos. En unos pocos hechos, el motivo fue ocultar accidentes u otros delitos.
El primer hecho de este tipo ocurrió el 23 de febrero pasado cuando un hombre denunció que le robaron su auto en las inmediaciones de la esquina de calle 15 y 637. Se encontraron incongruencias en su relato y descubrieron que mentía.
El 14 de marzo, otro hombre de apellido Soria dijo que su moto había sido sustraída cerca de la esquina de 122 y 81 pero luego de varias preguntas y en presencia de testigos, se corroboró que estaba incriminado. Un día después, en la misma comisaría, la 16º, otro hombre denunció que le habían robado el auto frente a la casa de un amigo. Tras dar respuestas ambiguas, terminó por reconocer que mentía.
El 22 de abril un hombre de apellidos Amarilla Montiel dijo en la misma sede policial que le robaron la moto. Contestó preguntas pero finalmente admitió que era una falsa denuncia. El 8 de junio, misma comisaría, una mujer dijo que sufrió el robo de su auto. Cuando le preguntaron detalles específicos, se contradijo y aceptó la falsa denuncia.
Veinte días después, Cristian R. denunció que dos individuos armados le robaron su automóvil. Los investigadores descubrieron que su relato era falaz. El 3 de julio, otro hombre identificado como Jonathan, dijo en la Comisaría Nº11 haber visto su auto robado en un taller de la localidad Almirante Brown. Cuando los agentes fueron al lugar y tras entrevistar al dueño y varios vecinos, corroboraron que todo era mentira.
El 10 de agosto, Cristian V. denunció que tres hombres armados le quitaron su auto de la puerta de la casa de una amiga. Dijo que no dio aviso al 911 en el momento por el estado de shock en el que se encontraba. Cuando la Policía fue a la casa de la mujer, ella les dijo que Cristian hace más de 15 días que no había ido a su domicilio.
El cobro de seguro no es la única hipótesis. Los detectives de la Bonaerense estiman otro negocio: reducir el vehículo propio para vender sus partes como repuestos. Hay otro truco en el libro. “El mercado del usado está trabado. En general se paga con algún vehículo y algo de dinero. Así, prefieren pasarlo por seguro y ganan más dinero”, aseguró un investigador según publicó a Infobae.