martes 20 de septiembre de 2022

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Violencia infantil

"Mis pequeñas sonrisas": se define la elevación a juicio

La defensa de las dos acusadas apeló la citación a juicio. Una de ellas no tenía título habilitante.

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18 de septiembre de 2022 - 00:15

“Primero comenzó con gritos e insultos. Luego los sacudían. A los más pequeños, cuando se orinaban los bañaban o a veces los mandaban orinados a la casa. A veces no nos dejaban que los cambiáramos porque decían que se tenían que ir así a la casa por no haber traído otro cambio más de pañal, cuando en el jardín había más pañales para cambiarlos. No los dejaban comer la merienda o los hacían acostar en el piso frío. Ellas estaban todo el tiempo con el celular; no les daban la atención que necesita un chico”. El crudo testimonio es de la auxiliar del jardín maternal "Mis pequeñas sonrisas", que en el 2018 estuvo en el centro de la escena por las denuncias penales por supuestos maltratos de las maestras contra los niños.

Esta semana venidera tendrá lugar en la Cámara de Apelaciones una audiencia clave.

En agosto del 2018, la Fiscalía de Instrucción N° 5 había clausurado la investigación penal y consideró que las hermanas Elsa Romina Fereryra y Yésica Ana Celeste Ferreyra debían ser juzgadas. El fiscal Hugo Costilla firmó la elevación a juicio. El dictamen fue confirmado por el Juzgado de Control de Garantías N° 1 pero la defensa de las acusadas, a cargo del abogado Fernando Contreras, presentó un recurso de apelación. Por tal motivo este miércoles se realizará la audiencia de expresión de agravios. A posteriori, el Tribunal de Alzada dará a conocer la resolución.

Las maestras están imputadas por trece hechos de "lesiones leves". Las víctimas son niños de entre 2 y 4 años.

Crudos testimonios

“Siempre venía con carita triste. Había otros que también tenían el mismo problema”, dijo. También recordó que las autoridades del “jardín” no dejaban que los padres ingresaran al establecimiento. “No pudimos conocer por dentro. Siempre había una excusa, como que había otros niños –y por eso no se podía ingresar-. Era algo que se tomó como normal. Algunas actividades se hacían afuera pero mi hijo no quería participar. Había otros nenes que lloraban a moco tendido”, detalló uno de los padres. Además de denunciar penalmente, algunos fueron más allá y se constituyeron en querellantes en la causa. Designaron al abogado Sebastián Ibáñez.

La dueña del jardín es la madre de las acusadas y estuvo investigada en la causa pero fue sobreseída. Tras la denuncia se conoció que desde la Dirección de Gestión Privada del Ministerio de Educación informaron que el jardín maternal no contaba con la habilitación. Desde Inspección General de la Municipalidad indicaron que el jardín no estaba registrado como local comercial.

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