Luego de la polémica que significó la reunión entre diputados de la UCR con miembros del Gobierno en la casa del presidente del radicalismo, Alfredo Marchioli, el radicalismo local se prepara para realizar una fuerte catarsis en el Comité Provincia.
Luego de la polémica que significó la reunión entre diputados de la UCR con miembros del Gobierno en la casa del presidente del radicalismo, Alfredo Marchioli, el radicalismo local se prepara para realizar una fuerte catarsis en el Comité Provincia.
Para hoy, está convocada una reunión que había quedado pendiente la semana pasada para tratar, entre otras cosas, los resultados del encuentro entre los diputados radicales y miembros del oficialismo con el vicegobernador Rubén Dusso a la cabeza. El convite está previsto para las 20.30 y fueron invitados a participar los legisladores provinciales y nacionales de la UCR, como así también los afiliados, dirigentes y militantes.
Varios diputados provinciales, del grupo de los que fueron a la reunión con miembros del Gobierno y del sector que se opuso a este encuentro, confirmaron su presencia. Se esperan momentos de extrema tensión en ese plenario ampliamente esperado desde la semana pasada.
En este marco, uno de los que promete concurrir, es el presidente del bloque de diputados de la UCR, Luis Lobo Vergara. El legislador es uno de los que participaron de la reunión con Dusso y compañía y previo al plenario de hoy salió al cruce de quienes lo cuestionaron.
Lobo Vergara se defendió de los planteos internos a través de un estado de Whatsapp. El legislador tomó algunas de las palabras emitidas por el diputado nacional Francisco Monti, quien había opinado de la reunión polémica, exhortando a los miembros del bloque de Juntos por el Cambio a actuar con “honorabilidad y transparencia”.
“Sobre lealtades, honestidad y transparencia. En política, los planteos se hacen puertas adentro de las organizaciones, se consensua y publicita, entonces la sociedad nos cree”, escribió el excandidato a diputado nacional, sin dar ningún tipo de nombre sobre a quién se refería. “Pero hoy, la UCR tiene unas vedettes de pacotilla que sin representación quieren estar sí o sí”, añadió.
Finalmente, el legislador que termina su mandato en diciembre, hizo referencia a la reunión de hoy, anunciando que estará presente. “El lunes a las 20.30 hablamos donde debe ser. Espero que aparezcan”, cerró su breve escrito en todo desafiante.
Por su parte, el senador nacional, Flavio Fama, expresó su opinión en torno a esta polémica. Sobre la participación de la oposición en empresas del Estado, Fama recordó que en abril de este año ya se expresó sobre el tema. "En ese momento, me diferencié del presidente del partido, diciendo que la oposición no tiene que formar parte del gobierno. Nuestra responsabilidad es el control y el pueblo nos acaba de ratificar como oposición en las elecciones", dijo.
“Sí considero que en manos de la oposición deberían estar los organismos de control como lo dice la Constitución Nacional. Si el Gobernador plantea ‘hagamos una reforma a la Constitución y el Tribunal de Cuentas está en manos de la oposición’. Estoy totalmente de acuerdo”, sostuvo y agregó que en otras empresas similares de otras provincias “la oposición está a cargo del síndico, quien es el que controla los balances”.
Fama continuó sumando elementos para oponerse a que la oposición forme parte de empresas del Estado al indicar que “tampoco quiero que esos cargos puedan ser lugares de refugio para diputados que se les acabó el mandato o que no entraron porque perdimos una elección”.
En lo que hace a la reforma de la Constitución, ratificó que él no se opone, pero que no concuerda con las autoridades del bloque y partidarias “en la metodología" que se utilizó. “Si hay una invitación del Gobierno, eso debe hacerse como corresponde, con una convocatoria abierta y no tratar de llegar a un acuerdo en una mesa chica para después convalidarlo en una reunión más grande o una convención”, dijo a lo que añadió que lo correcto hubiese sido que “primero se blanquease la convocatoria, que el partido tome una posición y a partir de esa posición, las autoridades defiendan lo que dice el partido”.
Si bien afirmó que la reforma de la Constitución es posible, indicó que “hay un detalle importante y es que estamos a 20 días de la renovación de las Cámaras, con lo cual no se entiende el apuro. Con esto queda claro que al gobernador Jalil no le interesan las urgencias de la gente".
Añadió que en realidad, el apuro del Gobernador en la reforma "es una pantomima" y que la idea de modificar la Constitución "es la zanahoria para armar directorios de fideicomisos y empresas del Estado que protejan sus negocios".
"Yo no creo que al Gobernador le preocupe la reforma, porque cada vez que tiene un problema o hay algo en el tapete, nos saca el tema. Si hay vocación política sobre la cuestión tiene que haber una convocatoria en la Legislatura para definir los puntos centrales y que cada partido lleve ahí su propuesta", cerró.