La policía detuvo a varios integrantes de una banda de ladrones de Didi en La Matanza.
Otro chofer de aplicación fue asesinado en La Matanza. El crimen ocurrió a las 6:55 de ayer en la esquina de Andrade y Zinny, zona de Rafael Castillo. El relato del hecho es tan inusual como dramático. El chofer fue baleado mientras conducía su Ford Kinetic blanco. Esta vez, al contrario de otros hechos similares, no lo mató un falso pasajero, sino un delincuente que se encontraba a la pesca y que continuba prófugo –hasta el cierre de esta edición-. El verdadero pasajero fue quien trasladó a la víctima en su propio Ford Kinetic al Hospital Néstor Kirchner, donde finalmente murió.
La identidad del chofer asesinado, por lo pronto, se desconoce. La Policía Bonaerense continúa sus tareas en el lugar del hecho al cierre de esta nota, con un expediente a cargo del fiscal Adrián Arribas, de la UFI de Homicidios de La Matanza.
El crimen, confirmado a Infobae por fuentes del caso, está lejos de ser un hecho aislado. Los ataques a conductores de plataformas se repiten en CABA y el oeste del conurbano. Horas antes del crimen en Rafael Castillo, la Bonaerense, con los detectives de la Comisaría de Altos de Laferrere, arrestó a cuatro sospechosos acusados de asaltar a nueve choferes entre mediados de abril y comienzos de mayo. Fueron acusados, entre otros delitos, de tentativa de homicidio.
Los acusados fueron identificados como Tiziano Uriel Vázquez, de 21 años, Claudio Zárate, de la misma edad, Alan Ariel Hernández de 37 años y un adolescente de 16. El expediente en su contra comenzó el 2 de mayo, cuando un chofer denunció al 911 que fue asaltado a punta de pistola en la esquina de Antártida Argentina y Magnasco. Llevaba a dos hombres en su Volkswagen Up. De repente, a mitad de camino, un Renault Clio lo cruzó. Un grupo de hampones armados descendió de ese auto.
El chofer entregó su vehículo ante las amenazas. Sin embargo, por pura maldad, le dispararon a los pies. Fueron cuatro tiros; uno impactó en su tobillo izquierdo. El chofer fue trasladado en ambulancia al Hospital Paroissien, sin riesgo de perder la vida. Los allanamientos a los sospechosos terminaron con la incautación de un interesante lote de armas.