En su celda, Dardo “Peque” Condorí ni siquiera se permitió la duda. Por eso, rechazó un juicio abreviado que le propusieron desde la Fiscalía. El acuerdo consistía en que él tenía que hacerse cargo del asesinato de Raymundo “Gringo” Barrionuevo. Y por esto, iba a recibir una pena de entre ocho y diez años de prisión. Este acuerdo lo acercaba a la posibilidad de recuperar la libertad luego de cumplir algunos años en prisión, teniendo en cuenta que está preso de manera preventiva desde el 25 de enero de 2023.
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Libertad o perpetua: Condorí, a todo o nada en el juicio
El imputado rechazó un juicio abreviado en el que iba a ser condenado a una pena de entre ocho y diez años de prisión.
La respuesta de “Peque” fue un no. Y con su decisión, se jugará a todo o nada en el juicio por jurados, que está previsto para noviembre de este año. En ese debate, Condorí estará ante dos escenarios: que lo declaren no culpable y pueda recuperar la libertad; o que lo declaren culpable y reciba una pena de prisión perpetua. Es que él está acusado por el delito de “homicidio calificado por ser cometido con ensañamiento y por criminis causae en calidad de coautor”. Si aceptaba el abreviado, iba a ser condenado con una calificación legal más leve.
El abogado defensor de Condorí, Marcos Gandini, se refirió a esta cuestión en diálogo con la prensa. “En todo proceso que llega por la modalidad de juicio por jurados, siempre hay tratativas previas. En su momento, se acercó muy informalmente una propuesta, y mi cliente dijo que no, que él quería enfrentar el juicio, que la verdad saliera a la luz, bajo el riesgo de que ante una condena, la única pena es perpetua. Una persona que quiere afrontar un juicio y que está convencido de su inocencia, no va a reconocer un hecho que no ha cometido. Mi cliente ni siquiera lo pensó. Él dijo: ‘Como yo le dije a usted doctor, yo sé que estoy acusado de algo muy grave, pero yo soy inocente, y a eso lo voy a defender hasta el día que me muera”, aseguró el letrado. Además, consideró que este “es un juicio en el que el verdadero autor del hecho nos va a estar mirando por las cámaras”.
El homicidio de Raymundo sucedió el 15 de enero de 2023, entre las 7.30 y las 8.40. Fue asesinado en su casa, ubicada en el barrio San Ramón, en la ciudad Capital. El hombre sufrió un ataque brutal: le asestaron más de 30 puñaladas y le golpearon diferentes zonas de su cuerpo. Por este hecho sangriento, Condorí está imputado por el delito de “homicidio calificado por ser cometido con ensañamiento y por criminis causae en calidad de coautor”. Para la Fiscalía, Dardo es una de las dos personas que habría ultimado al “Gringo”. Hasta ahora, no se sabe quién sería el otro partícipe del hecho.
Preso
Condorí está detenido con prisión preventiva en el Servicio Penitenciario Provincial (SPP) de Miraflores, Capayán. En enero de este año, la Sala Penal de la Corte de Justicia de Catamarca le negó el recupero de la libertad.
El Tribunal, integrado por los ministros Hernán Martel, José Ricardo Cáceres y Jorge Bracamonte, resolvió hacer lugar a la habilitación de feria solicitada por la Fiscalía y, en consecuencia, hacer lugar a la prórroga de la prisión preventiva de Condorí, por el tiempo estrictamente necesario para el desarrollo del debate y hasta el dictado de la sentencia definitiva, siempre que no exceda el plazo máximo de un año como lo establece la normativa vigente.
El Tribunal consideró que dada la complejidad de la causa y en miras al aseguramiento de los fines del proceso penal, corresponde prorrogar excepcionalmente la prisión preventiva ordenada en contra de “Peque”. De esta manera, Condorí sigue privado de la libertad. El sospechoso tenía expectativas de poder salir de la cárcel antes de que se haga el juicio por jurados en su contra.
“La Justicia necesitaba un culpable”
El defensor Gandini también consideró que “el Poder Judicial necesitaba sin dudas, urgente, un culpable”. El letrado remarcó que “no debemos perder de vista que, un mes antes a este hecho, en la provincia de Catamarca, se encontró sin vida al ministro Juan Carlos Rojas. Esa causa hizo tambalear al Poder Judicial, se pusieron en jaque varios puestos jerárquicos del Poder Judicial, por lo tanto la presión social era extrema. Un mes después, aparece sin vida el señor Raymundo Barrionuevo. Es decir, otro crimen sumamente aberrante”.
Luego, consideró que “Condorí es producto de dos necesidades: la necesidad del Poder Judicial de tener un culpable por la presión social que ejercía el asesinato de un ministro un mes antes; y la presión de la familia Barrionuevo ya sea para ocultar algún miembro de su propia familia o porque tienen la íntima convicción de que esa persona que ven en el video es Condorí”.