domingo 5 de abril de 2026
Pascua

Curiosidades de la celebración

Son muchas las historias que explican los símbolos característicos de Pascua. Desde el huevo, el conejo hasta el chocolate.

El domingo de Pascua revive costumbres que combinan religiosidad y cultura popular. Entre regalos, búsquedas y chocolates, hay historias poco conocidas detrás de los clásicos. Existen cinco curiosidades que explican por qué los huevos, los conejos y el chocolate son protagonistas en esta fecha, y cómo esas prácticas llegaron hasta nuestros días.

Desde tiempos precristianos, el huevo representó nacimiento y fertilidad. En la tradición cristiana se asoció luego a la Resurrección y a la idea de vida renovada. Por eso se pintaban y decoraban para celebrarlo, en la Edad Media era común teñirlos y cubrirlos con cera para conservarlos, además de esconderlos para entretener a los chicos.

El símbolo del conejo, extendido hoy en fiestas familiares, viene de la antigüedad, era emblema de fertilidad por su rápido ciclo reproductivo y su aparición con la primavera. Antes del cristianismo ya figuraba en festejos paganos; con el tiempo se amalgamó al imaginario pascual como portador de huevos y esperanza de nueva vida.

La historia de los huevos de Pascua

Los famosos huevos de Pascua de chocolate surgen a principios del siglo XIX, en Francia y Alemania. Al principio eran sólidos porque no se dominaba la técnica para hacerlos huecos, la industrialización y avances de la chocolatería en los siglos XIX y XX permitieron producirlos en masa y convertirlos en un clásico comercial.

Sin embargo, la costumbre de usar huevos data de mucho ante, en África se hallaron fragmentos de huevos de avestruz decorados y usados como recipientes hace decenas de miles de años. Y en la era moderna, el Guinness registró en 2011 en Cortenuova (Italia) el mayor huevo de Pascua: más de siete toneladas y casi diez metros de altura.

Con la era industrial, la producción masiva transformó costumbres en mercado. Las chocolaterías ofrecieron una variedad creciente de formas y rellenos, y los comercios los incorporaron a la oferta estacional. Hoy, además de la ceremonia religiosa del domingo de Pascua, la jornada es un momento de consumo, encuentro familiar y juegos que mantienen vivas las antiguas raíces simbólicas.

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