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Cara y Cruz

La técnica del puercoespín

7 de agosto de 2026 - 00:29

Son conmovedores los esfuerzos dialécticos que despliegan funcionarios y legisladores de La Libertad Avanza para tratar de atenuar la crisis diplomática desencadenada con Brasil a raíz de los insultos que Javier Milei descerrajó contra Lula.

La primera intentona del canciller Pablo Quirno tendiente a disociar lo institucional de lo ideológico se estrelló con la reiteración de los agravios por parte de Milei en una entrevista con Luis Majul.

Después de eso, la convocatoria y llamada a consulta del embajador de Brasil en Argentina evolucionó a su retiro y la restricción de la representación carioca en el país al nivel del encargado de negocios.

Emparedado entre los disparates de su Presidente y sus responsabilidades funcionales, el pobre Quirno debe extremar la imaginación para tratar de conciliar con Brasil sin ofender la sensibilidad de Milei.

Cuando al Ministro de Relaciones Exteriore se lo consulta sobre el impacto que tienen en la relación bilateral los insistentes improperios del Presidente hacia su par, habla de “epítetos descriptivos”.

Ha de admitirse que, en lo que se refiere al “arte de injuriar” tan bien explicado por Jorge Luis Borges, el concepto supera a los términos ladrón, corrupto y presidiario utilizados por Milei. No llega, sin embargo, al nivel de la respuesta de Lula cuando le preguntaron sobre los dislates que le había dedicado su colega: "¿Quién es ese tipo?"

De todos modos, es improbable que Lula vaya a detenerse en sutilezas literarias, sobre todo porque parece que el estrafalario respaldo del libertario a Flavio Bolsonaro le viene bien para su campaña, en una elección muy reñida.

Conmueven los esfuerzos libertarios para atenuar la crisis diplomática con Brasil disparada por los insultos de Milei. Conmueven los esfuerzos libertarios para atenuar la crisis diplomática con Brasil disparada por los insultos de Milei.

Ayer, en la sesión donde se trató la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, la senadora Patricia Bullrich incurrió en ejercicios de funambulismo similares a los del canciller para pedir que Brasil restituya su embajador.

La legisladora anticipó que el bloque de La Libertad Avanza, que preside, presentará un proyecto para que la comisión de Asuntos Exteriores del cuerpo le trasmita la rogativa a Lula.

En realidad, el que primero tocó el asunto fue el titular del bloque kirchnrista José Mayans, que pidió disculpas por las expresiones soeces de Milei y manifestó la preocupación de su bancada por sus consecuencias.

Bullrich retrucó que Lula respaldó a Sergio Massa y otros candidatos progresistas en el continente y que se le permitió visitar a Cristina Kirchner en prisión sin que nadie se haya alarmado por estas intromisiones electorales. También acusó a Lula de haber “insultado” a Milei “permanentemente”, cosa de la que no hay registros. Salvo, por supuesto, que se considere agraviante que Lula haya considerado en 2024 que Milei debía pedirle disculpas a él y al Brasil por tratarlo de “corrupto” y haber dicho “muchas tonterías”. O que haya señalado como una “payasada” el show que ofreció en el acto de campaña de Bolsonaro, o lo haya ninguneado.

La escalada de la crisis con Brasil obedece a las groserías de Milei, que son inaceptables desde cualquier punto de vista. No se trata de su “intromisión” en la campaña brasileña, sino de los insultos. Independientemente de la opinión que se tenga de Lula, jamás ha descendido a los logorreicos subsuelos de su par argentino.

Brasil es el principal socio comercial de la Argentina, ambos países tienen estrechos vínculos culturales y seguirán siendo vecinos al margen de los Mileis y los Lulas. Cada cual tendrá sus preferencias ideológicas, pero conviene recordar que la templanza y la prudencia son virtudes cardinales del estadista.

No será ocioso remitirse a la zoopolítica.

Los puercoespines no se extinguen porque se aparean con una técnica elemental, pero eficaz: con mucho cuidado.n

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