martes 22 de septiembre de 2026
Adopción

Ahijar es más que un trámite

El Registro Único de Aspirantes a Guarda con Fines de Adopción (RUA) en Catamarca ya tiene nueve años de funcionamiento. Las personas que tienen el deseo de adoptar pueden iniciar su trámite de inscripción en el Registro.

Para algunos, la idea de formar una familia es un mandato y para otros, un deseo. La adopción es una opción para formar una familia. El próximo mes, en octubre, el Registro Único de Aspirantes a Guarda con Fines de Adopción (RUA) cumple 10 años. De acuerdo con algunos datos oficiales, en el país, actualmente hay 1107 aspirantes a adoptar. El otro dato, según la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (SENNAF) y UNICEF, es que en 2022 se contabilizaron 9154 chicos viviendo en hogares convivenciales y en familias de tránsito. De ellos, 2199 tenían declarada la situación de adoptabilidad, es decir, la Justicia había determinado que podían ser adoptados.

El RUA de Catamarca funciona en la órbita del Poder Judicial, bajo la gestión de la Corte de Justicia de Catamarca. Las personas que tienen el deseo de adoptar pueden iniciar su trámite de inscripción en el Registro, donde recibirán el asesoramiento necesario, mediante un encuentro con la titular del área Valeria De la Colina y conocerán los requisitos y la documentación que deberán adjuntar. Quienes viven en las circunscripciones del interior pueden solicitar ese espacio de información a través de los medios y redes oficiales, de forma virtual, pero la presentación de la documentación y el inicio del trámite se realizan en el Juzgado de Familia que corresponda a su circunscripción. En la provincia hay nueve jueces de Familia; en la Primera Circunscripción, la asignación se define por sorteo entre las cuatro juezas.

El trámite es personal, gratuito y no requiere abogado. El Registro tiene la función primordial de centralizar una nómina de aspirantes a guarda con fines adoptivos, lo que le otorga unicidad y transparencia. Una vez finalizado el proceso —previa valoración de las capacidades parentales adoptivas— y si corresponde, se otorga la inscripción por resolución judicial y se comunica al RUA, que procede al asentamiento registral: la inscripción es única y tiene validez en toda la República Argentina. Quienes deseen continuar inscriptos deben ratificar su voluntad cada dos años.

"El RUA es un garante del derecho de los niños, niñas y adolescentes a vivir y desarrollarse en una familia, que satisfaga sus necesidades, tanto físicas, emocionales, espirituales o materiales, cuando éstas no pudieron ser satisfechas por su familia de origen", explicó Valeria De la Colina, la referente del RUA en Catamarca.

En esta oficina, cada aspirante llega con su historia, su pasado, su presente y con el sueño de un futuro. Se acercan para conocer qué es y cómo funciona el RUA, para contar sus historias, algunas marcadas por el dolor, otras por la nostalgia, pero también por la alegría y la ilusión de poder ahijar.

"Como garante no estoy sola. Existen numerosos funcionarios y magistrados que construyen esta cadena. Se suman al RUA jueces con competencia en Familia, asesores de Menores, Equipos Técnicos, con profesionales psicólogos y asistentes sociales", indicó la referente.

Valeria De la Colina, referente del RUA en Catamarca

Además, el RUA ofrece un espacio de escucha para las personas que deseen adoptar o para aquellas que requieran información. La capacidad parental adoptiva es clave, y a tal fin se exigen requisitos, condiciones y documentación, para garantizar todos los derechos de niños, niñas y adolescentes.

"Muchas personas se preguntan si cumplen tal o cual requisito. Pero la verdadera pregunta es una, desde un lugar de mucha honestidad: '¿Me encuentro con las capacidades y aptitudes necesarias para ahijar a un niño, niña y adolescente y abrazar su historia, sus orígenes, sus lazos familiares, aquellos que lo apoyan y lo sanan?'. No es la documentación en sí misma: lo más importante es la capacidad de ahijar", consideró De la Colina.

Formar una familia es un deseo para el adulto pero también es el derecho de niños, niñas y adolescentes a crecer y desarrollarse rodeados de amor, con adultos responsables y los cuidados parentales necesarios. "La adopción es una construcción sólida, gradual y continua de un vínculo: es una familia que se elige", consideró De la Colina.

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