Con las vacaciones de verano avanzadas, gran parte de la comunidad se enfrenta a una realidad que dista mucho de la imagen de ensueño y armonía que se exhibe a través de las publicidades en la televisión o en las redes sociales.
Con las vacaciones de verano avanzadas, gran parte de la comunidad se enfrenta a una realidad que dista...
Con las vacaciones de verano avanzadas, gran parte de la comunidad se enfrenta a una realidad que dista mucho de la imagen de ensueño y armonía que se exhibe a través de las publicidades en la televisión o en las redes sociales.
A contramano de la creencia generalizada de que las vacaciones deberían ser sinónimo de relajación y disfrute, los consultorios de especialistas en psicología están experimentando una sorprendente demanda de pacientes en los que se destacan tres aspectos: ansiedad, estrés e insatisfacción personal.
El licenciado en Psicología Enzo López, que también es especialista en parejas, señaló que es una tendencia preocupante que se manifiesta en esta época del año.
“Muchas personas experimentan ansiedad por no cumplir con sus objetivos del año anterior, no disfrutan las cosas, porque hacen comparaciones con otros por el tipo de vida que quieren llevar, en relación con famosos o familiares, y sufren la presión social para aprovechar al máximo el tiempo de descanso. Esto puede afectar las relaciones, ya que la ansiedad puede generar tristeza, enojo y quejas constantes, lo que repercute en el entorno social y de pareja, que parece aumentar en verano”, según precisó.
López hace hincapié en la importancia de reconocer el derecho de cada individuo a tomarse un tiempo para su bienestar, recordando que cada persona tiene su propio ritmo. En lugar de rendirse ante la ansiedad y el estrés, sugiere la necesidad de tomarse momentos para no hacer nada, liberarse de las expectativas externas y permitir que el cuerpo y la mente descansen.
El calor extremo también se presenta como un factor desencadenante de tensiones emocionales.
“Un estudio de más de 2 millones de personas encontró una mayor tasa de visitas o incidencia de personas que acuden al departamento de emergencias con problemas psiquiátricos y de salud mental durante períodos de mucho calor”, dijo el doctor Robert Bright, psiquiatra de Mayo Clinic, en un informe publicado por Infobae el 19 de enero.
López también puso el foco en esta cuestión y destacó cómo el calor puede afectar la salud mental, generando estrés, ansiedad e irritabilidad. Es por eso que insta a la población a buscar espacios frescos y tomar medidas para cuidar su salud mental durante los periodos de calor intenso.
En este contexto, debe ser vital reconocer el amplio de abanico de reacciones ante el verano y tratar de lograr un ambiente de comprensión y aceptación. Para tal fin es importante tomar distancia de la presión constante por cumplir con expectativas poco realistas o inalcanzables y recibir las formas en que cada uno como individuo elige vivir sus vacaciones.
Las vacaciones de verano tienen que ser un momento de descanso y renovación.
Por tal motivo es imprescindible dejar atrás las expectativas poco realistas que llegan a través del bombardeo mediático, aceptando la diversidad de experiencias y sin perder de vista que el verdadero bienestar emocional está asociado con el cuidado hacia uno mismo y hacia los demás.n