La izquierda se movilizó este sábado en distintos puntos del país bajo la consigna de la “Marcha de la Bronca”, con epicentro en Plaza de Mayo, donde las organizaciones convocantes reclamaron un paro general y plantearon la necesidad de profundizar la oposición al Gobierno de Javier Milei. La jornada, que según el FIT-U reunió adhesiones de 350 organizaciones y tuvo réplicas en casi 60 ciudades, también tuvo su expresión en la Capital catamarqueña.
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La izquierda marchó contra Milei y reclamó un paro general
La “Marcha de la Bronca” se replicó en casi 60 ciudades del país, con reclamos económicos y laborales.
En Buenos Aires, las columnas comenzaron a concentrarse alrededor de las 15.30 y avanzaron por Avenida de Mayo hasta la Casa Rosada. El cierre estuvo a cargo de la diputada nacional del Frente de Izquierda Myriam Bregman, quien llamó a construir una coordinación entre organizaciones sindicales, sociales, estudiantiles y políticas para continuar con las protestas.
“Porque el amor vence al odio, pero mejor es la huelga general”, sostuvo Bregman durante el acto, en el que también cuestionó a las conducciones de la CGT y la CTA y a los gobernadores por su posición frente a las medidas impulsadas por la Nación.
La convocatoria reunió a los partidos que integran el FIT-U, organizaciones piqueteras, sectores sindicales, centros de estudiantes, asambleas socioambientales y colectivos culturales. Entre los reclamos expuestos estuvieron el cierre de empresas y la pérdida de puestos de trabajo, el desfinanciamiento de hospitales y universidades y la situación de docentes, científicos y jubilados.
El documento leído en Plaza de Mayo planteó que la protesta debía continuar con un plan de lucha y llamó a preparar una nueva movilización para cuando el Congreso trate el Presupuesto 2027. Desde la organización atribuyeron al Gobierno nacional la responsabilidad por el deterioro de las condiciones laborales y económicas y reclamaron avanzar hacia una huelga general.
La declaración sostuvo que la protesta expresó una “bronca profunda” frente a la desigualdad y cuestionó el cierre de 30.000 empresas y la destrucción de 300.000 puestos de trabajo, cifras incluidas en el documento de los organizadores. También apuntó contra el desfinanciamiento de hospitales, universidades y programas sociales y cuestionó la situación de trabajadores, jubilados y docentes.
Bregman afirmó que la movilización debía continuar en cada ciudad y en las universidades y sostuvo que la relación de fuerzas se construye mediante la organización. La jornada también tuvo como objetivo reunir a sectores que participaron de conflictos laborales y reclamos sociales en distintas provincias.
Catamarca
En Catamarca, la protesta concentro en La Alameda, para luego marchar hacia la Plaza 25 de Mayo. La convocatoria local fue impulsada por el Partido Obrero y otras agrupaciones de izquierda y planteó cuestionamientos tanto al Gobierno nacional como a la administración provincial de Raúl Jalil.
Entre los principales reclamos expuestos durante la marcha estuvieron el aumento de las tarifas de los servicios públicos, la pérdida del poder adquisitivo de los salarios, el endeudamiento y la situación de jubilados y docentes.
La movilización provincial incorporó así demandas vinculadas con el impacto de las medidas económicas en Catamarca, además de los planteos generales que atravesaron la jornada nacional. Las organizaciones participantes expresaron su rechazo a las políticas de los gobiernos nacional y provincial y llevaron sus reclamos desde la Alameda hasta el centro de la ciudad.
La jornada dejó además una convocatoria a sostener el plan de lucha en los próximos meses. A nivel nacional, las organizaciones señalaron como próximo escenario el debate del Presupuesto 2027 en el Congreso y plantearon la posibilidad de una movilización de mayor alcance. En Catamarca, la marcha permitió a las agrupaciones locales replicar esa agenda y sumar reclamos propios a una protesta que tuvo expresiones en distintos puntos del país.
Durante el acto nacional también hubo cuestionamientos a los gobernadores y a las conducciones sindicales. Bregman sostuvo que, desde su perspectiva, esos sectores facilitaron acuerdos con el Gobierno y reclamó que los conflictos laborales no queden aislados. La izquierda buscó, de este modo instalar una agenda común entre las distintas organizaciones que participaron de la convocatoria. La discusión quedó ligada a próximos debates legislativos y a la continuidad de las protestas.