Mónica Murúa -una de las dos personas acusadas por el asesinato de Miguel Ángel Ferreyra- fue trasladada a la Unidad de Mujeres Nº 2, ubicada en la ciudad Capital. Ayer, la fiscal de Instrucción en feria, Yésica Miranda, resolvió revocar la prisión domiciliaria que tenía Murúa y ordenó su traslado a la cárcel. Con la decisión de la investigadora Miranda, la encartada continuará cumpliendo con la prisión preventiva que dictaron en su contra, pero tras las rejas de la Unidad de Mujeres Nº 2. Hasta el viernes, Murúa estaba detenida en su vivienda, ubicada en el Valle Central.




