La defensa de "Peyeyo" y Reartes busca revertir la condena
Presentó el recurso de casación ante la Corte de Justicia. Se espera que se fije fecha de audiencia en la Sala Penal.
La defensa de Claudio Exequiel “Peyeyo” Flores y de Jésica María del Valle Reartes apunta a revertir el fallo condenatorio que recayó sobre ambos por decisión de un jurado popular en un juicio por jurados; y también el monto de la pena que les impuso la jueza directora del proceso, Ana Daniela Barrionuevo.
El abogado Pedro Vélez, quien asiste a ambos en el proceso judicial, presentó el recurso de casación ante la Corte de Justicia, en la búsqueda de obtener una sentencia favorable para sus asistidos. Ahora, se espera que la Sala Penal de la Corte fije fecha de audiencia para que la defensa pueda expresar los fundamentos.
El 28 de noviembre del año pasado, el jurado popular declaró culpables a Flores y a Reartes por el intento de homicidio de Cristian “Tuerto” Acosta.
El jurado condenó a “Peyeyo” por el delito de homicidio calificado por el uso de arma de fuego, en grado de tentativa, en calidad de autor; y a Reartes por homicidio calificado por el uso de arma de fuego, en grado de tentativa, en calidad de participe secundario.
Luego, al momento de definir el monto de la pena, la jueza Barrionuevo dispuso una condena de 10 años de prisión para Flores y de tres años de prisión para Reartes. Los dos afrontan penas de cumplimiento efectivo.
En el caso de “Peyeyo”, él regresó al Servicio Penitenciario Provincial (SPP) de Miraflores, Capayán, donde se encontraba alojado con prisión preventiva. La situación de Reartes es distinta y, eventualmente, iría a la cárcel una vez que la sentencia quede firme.
El hecho por el que Flores y Reartes fueron condenados sucedió en julio de 2022, en la zona sur de la ciudad Capital. Según la investigación, el 19 de julio de 2022, cerca del mediodía, ambos llegaron a bordo de una moto Honda CG 150 hasta una obra en construcción en calle Primero de Mayo al 1200, donde Cristian Acosta trabajaba como albañil.
Acosta, conocido como "El Tuerto Godoy", fue baleado y quedó gravemente herido en el suelo. Uno de los proyectiles ingresó por la espalda y salió por la zona torácica.
Tras varios meses de internación y cuidados intensivos, fue dado de alta, aunque quedó con graves secuelas físicas. En el recurso de casación que interpuso ante la Corte, la defensa de Flores y de Reartes señaló que una correcta valoración de la prueba “conduce a declarar la culpabilidad de mi asistido Flores, pero como autor penalmente responsable de alguno de los delitos menores comprendidos (lesiones gravísimas en estado de emoción violenta), y no como sucedió, en donde se lo declaró culpable del delito por el cual la Fiscalía lo acusaba”.
También consideró que, con respecto a Reartes, “una correcta valoración de la prueba habría conducido, al igual que lo entendió la Fiscalía al decidir -luego de transcurrido el juicio- no acusarla a que se declarara lisa y llanamente su no culpabilidad”.
Además, la defensa dejó en claro que “no se cuestiona en modo alguno, ni la capacidad, ni la probidad, y menos aún la honorabilidad del Tribunal y sus auxiliares. Incluso esta parte considera hasta comprensible que se hayan cometido graves yerros que llevaron a la injusta sentencia en contra de mi cliente. Todos estamos en un proceso de ir haciendo camino al andar, estamos ante un instituto nuevo (en referencia al juicio por jurados) y revolucionario”.
Por otra parte, hizo énfasis en que “ha quedado demostrado que la conducta de Flores no se corroboraba con la que se le achaca, esto es homicidio calificado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa; y con respecto a Reartes, en relación a la misma debería haberse dictado su absolución”.