El turismo es uno de los sectores económicos que ya siente el impacto de las medidas económicas. Los principales destinos del país ya informaron de una disminución en la cantidad de visitantes en la primera quincena de enero como consecuencia de la decisión de tomar algunos recaudos y evitar endeudamiento en un escenario que se anticipa difícil. En este período, Catamarca registró una leve disminución de veraneantes.
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La crisis ya impacta en el turismo
Se publica hoy un informe del Ministerio de Cultura, Turismo y Deporte, a través de la Secretaría de Gestión Turística, que señala que el impacto económico fue de 2.593 millones de pesos en toda la cadena de valor, con una ocupación hotelera que alcanzó el 60% en todo el ámbito provincial, destacándose con un 100% las localidades de Aconquija, Ancasti, Andalgalá, Antofagasta de la Sierra, El Alto, Ambato, Los Altos, Paclín y Pomán. Uno de los datos que se desprende de este primer informe anual es que ingresó a la provincia un total de 25.591 personas, de las cuales 17.291 se alojaron en las distintas propuestas con las que cuenta Catamarca con 3 noches de estadía promedio.
El año pasado, también en la primera quincena de enero, según datos oficiales del mismo Ministerio de Turismo, la ocupación hotelera resultó de un 68%. El relevamiento estadístico de 2023 hacía referencia a más de 94.000 turistas que pernoctaron en Catamarca. Es decir que en esta primera quincena hubo un descenso de 68.943 paseantes, una cifra importante si se tiene en cuenta que el turismo es una actividad que impacta en alojamiento, combustible, gastronomía, espectáculos, entradas para visitar lugares turísticos, comercios, guías turísticos, artesanías, transporte, etc. El gasto promedio estimado por turista fue de $101.324, un poco más de $ 30 mil por día, lo que marca también que fue un turismo bastante “gasolero”.
Este descenso en la cifra de la ocupación hotelera, que llegaría al 10%, enciende alertas por lo que le costó a Catamarca reactivar el turismo en los últimos años. Y si bien se trata de un problema que afecta a todo el país, un retraso de este tipo para una provincia que estaba despertando en la actividad tiene más impacto en relación con otros puntos turísticos como Carlos Paz o la costa argentina.
En este sentido, el año pasado el exministro de Turismo Roberto Brunello presentó un balance de la actividad en la que expresó: “La ocupación hotelera, uno de los parámetros principales para medir la demanda, viene experimentando un crecimiento sostenido en los últimos años, que se potenció en 2023, alcanzando un promedio anual del 72% a nivel provincial”.
Es por eso que la gestión en materia turística tendrá el desafío de promocionar Catamarca con menos recursos y más ingenio para evitar que la crisis económica golpee más fuerte a una actividad que fue dinamizadora de la economía catamarqueña, precisamente uno de los sectores en los que había impactado en el despegue del empleo privado.