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Editorial

La crisis de la deuda como problema global inminente

14 de diciembre de 2022 - 01:10

Hace poco más de una semana, el Banco Mundial publicó un informe que encendió luces de alertas en el mundo de las finanzas internacionales, pero también de la política. Se trata del International Debt Report (Informe sobre la deuda internacional). El trabajo señala que se verifica el aumento de los riesgos relacionados con la deuda en todas las economías en desarrollo, tanto de ingreso bajo como mediano. Y agrega que a fines de 2021, la deuda externa de estas economías ascendía a 9billones de dólares, más del doble que hace una década.

“El aumento de las tasas de interés y la desaceleración del crecimiento mundial amenazan con llevar a un gran número de países a una crisis de la deuda. Cerca del 60% de los países más pobres muestra ya un alto riesgo de sobre endeudamiento o ya se encuentra en esa situación”, sostiene el informe del Banco Mundial.

La situación financiera de los países con altos índices de endeudamiento se viene agravando desde hace más de una década. Según los datos de la entidad financiera internacional, la deuda externa total de los países de bajos ingresos creció desde el 17 % del ingreso nacional bruto en 2010 al 48,5 % en 2021. El estudio añade que en 2011 los países de bajos ingresos destinaban menos del 3 % de sus ingresos por exportaciones a cumplir con el servicio de la deuda pública externa. Ahora ya esos pagos representan alrededor del 10 % del valor de lo que exportan.

La situación de Argentina no escapa al panorama preocupante general, pero tiene sus particularidades. Entre 2003 y 2015 el país logró encaminar un proceso de desendeudamiento importante. Pero entre 2016 y 2019 el incremento de la deuda pública, tanto con acreedores privados como con el Fondo Monetario Internacional, fue exponencial.

A diferencia de muchos países que también sufrieron este proceso, Argentina ya logró la reestructuración de la deuda con los acreedores privados –en 2020- y con el FMI, este año. En general, lo que el país logró es estirar los plazos de pagos, aunque también alguna quita de capital en el caso de los privados. Sin embargo, el pago de los intereses de la deuda será en los próximos años una carga muy difícil de sobrellevar, por lo que se encuentra alcanzado por los riesgos que señala el informe del Banco Mundial.

El Banco Mundial aconseja, en su informe, que haya una reestructuración masiva de deudas de los países de desarrollo medio o bajo, porque si se generaliza la cesación de pagos el peligro de una crisis financiera internacionales se agudiza. Pero, además, si esos países, por pagar altos intereses, ingresan en una profunda recesión, los acreedores de los países centrales también se verían afectados porque perderían potenciales compradores de sus productos por la escasez de recursos.

El tema de la deuda creciente de los países periféricos representa un problema que puede afectar el corazón mismo del capitalismo financiero. Se requiere, más que soluciones individuales, un replanteo global que propicie un mundo con más equidad y posibilidades de desarrollo para todos, aunque ese postulado vaya a contramano de la lógica actual del sistema.n

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