Javier Milei fundó su triunfo en las elecciones presidenciales en un discurso respecto de la necesidad de un cambio y que ese cambio iba a representar un avance sobre la casta política y sus prácticas. Hasta ahora el ajuste no lo está pagando la casta, sino los sectores asalariados, los jubilados y pensionados y las pequeñas y medianas empresas ligadas al mercado interno. Y tampoco se advierten demasiados cambios en las habituales prácticas políticas de quienes acceden al poder, como por ejemplo beneficiar a parientes y amigos con canonjías estatales.
Uno de los primeros decretos firmados por el presidente a poco de asumir fue derogar otro firmado por Mauricio Macri, el 93/2018, que limitaba las designaciones en el Estado de familiares directos de funcionarios. Lo hizo para que su hermana Karina asumiera como secretaria general de la Presidencia. Poco tiempo después asumió como asesor presidencial Santiago Caputo, sobrino del ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo. Como titular de la Agencia Nacional de Discapacidad Milei nombró a su abogado personal, Diego Spagnuolo, sin trayectoria ni antecedentes en el área.
El vocero presidencial, Manuel Adorni, un economista que siempre cuestionó el nombramiento de familiares en el sector público, consiguió colocar a su hermano Francisco en el Ministerio de Defensa con un sueldo superior a los dos millones de pesos.
Eduardo “Lule” Menem, novio de Karina Milei, sobrino del expresidente Carlos Menem y primo de Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados, que a su vez es sobrino de Carlos, asumió hace pocos días como subsecretario de Gestión Institucional de la Secretaría General de la Presidencia.
Otro Menem, Federico Sharif Menem, sobrino de Martín, logró que lo nombren, con solamente 23 años, como director de la Secretaría Privada de la Cámara Baja, cargo por el que embolsará más de dos millones de pesos.
El presidente del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, el jujeño Ezequiel Atauche, nombró como parte del personal que trabajará en su despacho a su hermano, Pedro Patricio Atauche.
En el armado de las listas de candidatos, Milei se preocupó más por sus relaciones personales que por la capacidad e idoneidad de los postulantes. Solo por eso Lidia Leomine, su maquilladora personal, es diputada nacional.
Los casos se multiplican en el interior del país. El titular del PAMI Rosario es Guido Orlandi, empresario gastronómico y exdueño de un boliche sin ninguna trayectoria en la función pública. Es el mismo que en plena pandemia bromeó con que la mortalidad del coronavirus podía “reducir el déficit previsional”. Llegó a tan importante cargo solamente por ser amigo de Romina Diez, diputada nacional libertaria. Otro amigo de Diez, el stripper Martín Tomassini, estuvo a punto de ser nombrado como coordinador de Políticas Sociales del PAMI Rosario. El escándalo que se desató por la noticia frenó la designación.
Como puede apreciarse, el discurso contra la casta es muy efectivo para ganar elecciones, pero no se verifica ni en las prácticas políticas ni en los destinatarios del programa de ajuste.