miércoles 1 de abril de 2026
Cara y Cruz

La acechanza litífera

Tomás De Pablos, presidente de la empresa Liex, que opera el proyecto Tres Quebradas...

Tomás De Pablos, presidente de la empresa Liex, que opera el proyecto Tres Quebradas en Fiambalá, confirmó que la industria del litio “está sacando empleados al trabajo vitivinícola”, pero consideró que este fenómeno es “algo alentador” porque obligará a los productores a mejorar las condiciones de trabajo.

Si bien las manifestaciones del ejecutivo minero revelan un abordaje superficial del problema planteado por el productor vitivinícola César Cuello Roca, lo colocan en su perspectiva justa. La tensión en Fiambalá, todavía incipiente, radica en las posibilidades de compatibilizar una actividad basada en la extracción de recursos no renovables, como la litífera, con actividades sustentables, como la vitivinicultura ¿Es posible esto?

Si hay que atenerse a las manifestaciones que De Pablos hizo a Radio Ancasti, parece que no. El asunto es si los vitivinicultores, o cualquier productor agropecuario, pueden obtener márgenes de rentabilidad suficientes para pagar sueldos similares a los que abona Liex en Tres Quebradas, no si les bajan las ganas de hacerlo.

El margen para abonar salarios altos de las litíferas es mucho mayor que el de los productores agropecuarios por una razón muy simple: sus perspectivas de ganancias son desmesuradas en el marco de la “fiebre del litio” y les permitirán amortizar inversiones rápidamente. Nada que ver con las condiciones en las que debe desarrollarse la vitivinicultura, sometida aparte a imponderables como el que ayer nomás se produjo con los vientos y las heladas, que devastó los viñedos.

Los montos que pagan las litíferas impactan, además, en un mercado laboral muy reducido como el fiambalense, de modo que es lógico que lo conmocionen. Es un efecto que no se tuvo en cuenta y que sería saludable evaluar con mediana seriedad ahora que comienza a emerger, para no tener luego que lamentar situaciones como la que se dio en Andalgalá cuando se agotó Bajo La Alumbrera y se advirtió que la extraordinaria renta que había arrojado para el sector público se había malversado y el sector productivo estaba anémico.

“Lo que está pasando -dijo De Pablos- es que Tres Quebradas está tomando mano de obra, está avanzando, está desarrollando y capacitando a empleados y a ciudadanos de los pueblos cercanos al proyecto; y eso atrae y genera interés y expectativas en todo el sector económico de la provincia. Los mismos empleados, por supuesto, quieren crecer y lograr obtener mejores resultados y mejores salarios. Entonces se genera esa sensación de que el sector minero está sacando empleados al trabajo vitivinícola. Si bien es así y lo confirmo, que eso suceda me parece algo alentador”.

“Por supuesto que esto está generando en todos los interesados un mejor rédito, por supuesto que puede llegar a ser que el sector vitivinícola tenga que salir a contratar otro grupo de gente o mejorar un poco las condiciones de sus empleados”, reconoció, de lo más pancho.

Lo que pasará es que si a los productores vitivinícolas no les cierra la ecuación económica para empardar las cifras de las litíferas, que llegan a los 200 mil pesos mensuales, simplemente dejarán de invertir, la actividad retrocederá a niveles artesanales y todos los esfuerzos, públicos y privados, que se hicieron para potenciarla habrán sido de balde.

Puesto que la propia Liex admite lo acertado de la advertencia de Cuello Roca, contra los intentos por desacreditarla, no estará de más analizar el impacto que la irrupción de una actividad tan agresiva como la minera tiene sobre el sistema productivo general, aprovechando que la polémica se instala cuando la firma todavía no ha entrado en producción. El litio se acabará más rápido de lo que se piensa, sobre todo si su demanda mundial continúa en alza. Después habrá que volver a los viñedos, si es que todavía están.

Que la minería sea “política de Estado” implica diseñar también las previsiones para cuando los minerales se acaben. O sea: asumir el desafío de la posminería.

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