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Debate en la Cámara de sentencia

Juicio por peculado: solo uno de los exfuncionarios municipales dio su versión

Deben responder por hechos ocurridos entre 2010 y 2011, mientras cumplían funciones en la Municipalidad de Valle Viejo. Se presentaron ocho testigos.

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1 de junio de 2022 - 01:15

“Se pedía un favor y se pagaba con un asado. Era una gauchada”, aseguró Héctor Ricardo Martínez. Él junto con Juan Carlos Fernández, Luis Edgardo Vargas y Juan Carlos Barrionuevo ocupan el banquillo de los acusados de la Cámara de Sentencia en lo Criminal de Tercera Nominación para responder por “peculado de servicios públicos”. Los hechos habrían ocurrido entre 2010 y 2011 mientras cumplían funciones en la Municipalidad de Valle Viejo, durante la gestión de Gustavo Jalile. La denuncia fue realizada en 2012 bajo la intendencia de Natalia Soria.

El Tribunal está integrado por los jueces Jorge Palacios, Marcelo Soria y Patricia Olmi. El Ministerio Público Fiscal es representado por el fiscal de Cámara Miguel Mauvecín. El abogado del foro local Víctor García representa la defensa de los cuatro acusados. De acuerdo con información a la que pudo acceder El Ancasti, la querella no se presentó a debate, por lo que la Fiscalía y la defensa dieron por desistida su intervención.

De acuerdo con la investigación, entre junio de 2010 y noviembre de 2011, en horario laboral –entre las 7 y las 13- empleados municipales habrían realizado trabajos de albañilería –construcción de losa o el cavado de fosas-. Tales trabajos se habrían realizado con materiales y herramientas del Municipio.

El primero en pasar al frente fue Barrionuevo, quien por entonces se desempeñaba como director de Obras Públicas. El acusado se abstuvo de declarar y se incorporó lo que oportunamente había declarado en la etapa de investigación. Por entonces, había negado impartir órdenes en relación con uno de los hechos.

Luego, fue el turno de Martínez. Él decidió declarar y responder preguntas de las partes. En primer término, negó la imputación. Indicó que durante la mañana trabajaba en la Municipalidad, como jefe de Personal, y por la tarde, como docente. Reconoció que “se pedía un favor y se pagaba con un asado. Era una gauchada. El encargado pedía material y se iba comprando. La cañería de la losa la hice yo; tenía conocimiento. Ellos trabajaban a la siesta”, aseguró.

Por su parte, Vargas se abstuvo. Durante la investigación negó que haya pedido mano de obra. En aquella época cumplía funciones como director de la Secretaría de Salud y Acción Social de la Municipalidad de Valle Viejo. “No tenía injerencia ante los empleados de Obras Públicas”, remarcó. A la vez, dejó en claro que no se hizo ninguna fosa en la casa de su exesposa. “Es una maniobra política para desprestigiar”, había remarcado.

Fernández también se abstuvo. Según la investigación, era capataz General en el área de Obras Públicas. Había dejado en claro que en el período indicado no era funcionario. Para el acusado, se trató de una “persecución política, presionados por la exintendente Natalia Soria”.

Luego, se dio inicio a la ronda de testigos. Ayer se presentaron ocho trabajadores del Municipio de Valle Viejo. El primero en declarar fue Marcelo Monllau Grima, quien se desempeñó como fiscal municipal de Valle Viejo e impulsó la denuncia. Sin recordar nombres, indicó que “empleados manifestaron que trabajaban en casas de funcionarios. La intendente pidió que se investigue”. Tampoco sin recordar fechas, remarcó que se habrían realizado trabajos de losa, departamento y fosa.

En cuanto a los demás testigos, no pudieron precisar quién dio las órdenes pertinentes. No obstante, dijeron que habían realizado trabajos particulares en horario laboral. Tampoco recordaron haber visto a Vargas en el terreno indicado. Uno de los testigos declaró que en el taller de la Municipalidad realizó unas rejas para uno de los acusados. No obstante, esta situación no figura en los hechos investigados. De acuerdo con el relato de uno de los testigos, siempre solía hacerse trabajos de albañilería en viviendas particulares, de personas que “no tenían recursos para pagar”. Tras las declaraciones, se pasó a un cuarto intermedio. La audiencia se reanudará mañana con la comparecencia de otra ronda de testigos.

Los hechos

De acuerdo con información a la que pudo acceder El Ancasti, el primer hecho habría ocurrido entre mayo y noviembre de 2011. Un grupo de empleados de la Municipalidad de Valle Viejo habría concurrido al domicilio particular de Martínez, en la zona norte de la Capital. Allí habrían realizado trabajos de albañilería.

El segundo hecho habría ocurrido entre octubre y noviembre de 2011. Se indicó que una cuadrilla de trabajadores municipales de Valle Viejo habría acudido al domicilio de Vargas, para prestar sus servicios de albañilería. Se detalló que habrían cavado una fosa y colocado seis anillos.

El tercer hecho data de entre marzo y junio de 2011. Empleados de Obras Públicas de la Municipalidad de Valle Viejo habrían construido una casa en el barrio 140 Viviendas, desde los cimientos hasta la losa e incluso se realizó la colocación de la mampostería y la construcción de una cámara séptica en unos locales comerciales.

El cuarto hecho se habría registrado en junio de 2010. Empleados de la Municipalidad de Valle Viejo habrían concurrido al domicilio donde residía la madre de Barrionuevo. En ese lugar habrían construido un baño completo.

Según la investigación, los cuatro hechos habrían sido cometidos valiéndose de tales agentes públicos con afectación laboral, económica y administrativa en la Municipalidad de Valle Viejo.

Los empleados habrían sido utilizados con la intención y voluntad de desviarlos de su destino normal laboral en horarios de trabajo municipal, en beneficio propio y de terceros. Los trabajadores firmaban o marcaban tarjeta para la asistencia diaria a su prestación de servicios en la Municipalidad y luego se dirigían a un domicilio particular mientras continuaban percibiendo normalmente sus haberes mensuales como empleados de la Municipalidad de Valle Viejo.

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