viernes 30 de octubre de 2026
Con apoyo docente en Fray Mamerto Esquiú

Jóvenes con discapacidad abren su camino en el mundo laboral

Finalizaron su etapa escolar y pusieron en marcha un emprendimiento de plantines y venta de pan.

La finalización de la etapa escolar suele abrir un interrogante para muchos jóvenes con discapacidad y sus familias y es cómo continuar los procesos de aprendizaje y trabajar una vez que dejan de asistir a las escuelas especiales. En Fray Mamerto Esquiú, un grupo decidió convertir esa preocupación en una oportunidad y puso en marcha “Corazones que Emprenden”, un proyecto que busca promover el trabajo, la autonomía y la inclusión.

La iniciativa es independiente del sistema educativo y cuenta con el impulso de la docente Inés Agüero, el acompañamiento de las familias y el trabajo articulado con la Municipalidad de Fray Mamerto Esquiú. Los jóvenes se preparan para dar sus primeros pasos en la comercialización de productos que elaboran desde sus hogares, como son productos de panaderia y plantines.

Según explicaron docentes que los acompañan y sus familias, los integrantes del grupo cuentan con formación en talleres de orientación, jardinería y panadería. Ahora, con la autorización municipal, podrán participar de las ferias que se realicen en el departamento y también instalar sus puestos en la plaza de San José y el Parque Chacarero, entre otros espacios.

El objetivo va más allá de generar ingresos. La propuesta apunta a que los jóvenes puedan integrarse a la comunidad y tener oportunidades de participación en el mundo laboral, además de evitar que, una vez finalizada la escolaridad, queden sin espacios donde continuar desarrollando sus capacidades.

“Pretendemos que ellos y otros jóvenes que ya dejaron de asistir a las escuelas especiales por diferentes motivos puedan insertarse en la comunidad, que no se queden en la casa y que la comunidad los reconozca como personas capaces de muchas cosas”, expresaron durante la presentación del proyecto.

En ese sentido, remarcaron la importancia de dejar de poner el foco en las limitaciones y reconocer las habilidades de cada uno. “No los vean por lo que no pueden hacer, porque son capaces de muchísimas cosas”, señalaron.

La autorización del municipio representa un paso importante para el grupo, que ya trabaja en la elaboración de sus productos y espera comenzar a participar de las ferias y espacios de venta. Las familias cumplen un papel fundamental en esta etapa, con un acompañamiento que los impulsores definieron como incondicional.

“Me siento súper feliz. Esperábamos que nos autoricen y ahora ya tenemos mucho para trabajar con el municipio y con las familias que nos están acompañando. También está el entusiasmo de los chicos, que están trabajando en sus casas, haciendo sus plantitas y esperando el día para emprender en la plaza”, expresaron.

Seguí leyendo

Te Puede Interesar