Presentó un recurso de casación en la Corte de Justicia
Joven condenado por abuso busca que se revoque su sentencia
En junio, la Cámara de Sentencia Penal Juvenil lo condenó a la pena de seis años y seis meses de prisión.
La defensa de un joven condenado por la Cámara de Sentencia Penal Juvenil presentó un recurso de casación en la Corte de Justicia. En junio último, el Tribunal Penal Juvenil lo halló culpable por el delito de “abuso sexual con acceso carnal” y lo condenó a la pena de seis años y seis meses de prisión. No obstante, mantiene la libertad hasta que el fallo quede firme. El abogado del foro local Juan Pablo Morales, quien lo asiste en la defensa, presentó el recurso de casación. Los ministros de la Sala Penal de la Corte de Justicia Hernán Martel, Verónica Saldaño y Fernanda Rosales Andreotti estarán a cargo de resolver el planteo.
La Cámara de Sentencia Penal Juvenil estuvo integrada por el juez Penal Juvenil Fabricio Gershani Quesada y sus pares de la Cámara de Sentencia en lo Criminal de Segunda Nominación Luis Guillamondegui y Silvio Martoccia. El Ministerio Público Fiscal estuvo representado por el fiscal de Cámara Augusto Barros, quien estuvo acompañado por la asesora de Menores Carolina Acuña Barrionuevo. El abogado Morales lo asistió durante el debate.
De acuerdo con información a la que pudo acceder El Ancasti, los ultrajes sucedieron en el entorno familiar. En la instancia de alegatos, el fiscal Barros mantuvo la acusación y pidió una pena de ocho años de prisión. La asesora Acuña Barrionuevo adhirió al planteo. A su turno, el defensor planteó una nulidad y, en forma subsidiaria, solicitó la absolución por el beneficio de la duda. En caso de que ninguno de los dos pedidos prosperara, pidió la pena mínima. A la vez, por tratarse de un caso abordado por el Tribunal Penal Juvenil, solicitó que su asistido mantenga el estado de libertad hasta tanto la sentencia quede firme. El Tribunal halló al acusado culpable por los delitos que se le reprochaban y que había cometido cuando era adolescente. Se lo condenó a seis años y seis meses de prisión. También se resolvió que mantiene la libertad hasta que la sentencia quede firme.
Puertas adentro
El abuso sexual en la infancia (ASI) es una de las formas de violencia más extrema que niños, niñas y adolescentes pueden sufrir. No obstante, el dato más importante que advierten los profesionales en esta temática es que en la gran mayoría de los casos se trata de abusos sexuales intrafamiliares: padre, abuelo, hermano, tío o primo son los principales sospechosos.
El victimario realiza un abuso de poder. A través de diversos mecanismos de manipulación y amenaza, quien abusa genera en la víctima un sentimiento de culpa y vergüenza. Es por ese motivo que quienes lo sufren pueden tardar mucho tiempo, incluso años, hasta que pueden poner en palabras lo que les sucedió. El agresor sexual se vale del miedo, la culpa y la manipulación. De esta manera, promueve la impunidad en estos actos de violencia.
¿Qué hacer?
Las niñas, niños y adolescentes víctimas de violencia sexual no solo deben romper el silencio impuesto por su agresor, sino también encontrar un adulto que crea en sus palabras (o sepa identificar las señales de alerta) y los proteja. Cuando se sospecha o se sabe que un chico o chica ha sido víctima de abuso sexual, se produce “una movilización emocional y una conmoción en el entorno familiar de la víctima”, especialmente en aquellos adultos cuidadores receptores de esta sospecha o develamiento.
Ante la duda, sospecha o certeza de una agresión sexual a un niño, niña o adolescente, se debe dar aviso a las autoridades para poder intervenir. La Línea 102 de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes funciona las 24 horas, los 366 días. El servicio es gratuito y anónimo. En octubre de 2018, tras una modificación en el artículo 72 del Código Penal Argentino (CPA) se convierten en carácter de orden público los delitos sexuales contra chicos y chicas. De esta manera, la acción ante la Justicia podrá ser iniciada por cualquier persona y el Estado, a través de los fiscales, estará obligado a llevar adelante las investigaciones correspondientes. Es decir, se elimina el requisito de la denuncia de los representantes legales del niño, niña o adolescente como condición para proceder. n