El fiscal federal Agustín Chit, quien subroga la Fiscalía Federal N°2 de Tucumán, solicitó la indagatoria de 12 gendarmes y nueve civiles detenidos por su presunta participación en una red de corrupción que cobraba sobornos para dejar pasar con mercadería contrabandeada a tours de compras por los puestos de control y que fue desbaratada tras una serie de operativos en los que se incautaron más de 40 millones de pesos.
Con la asistencia de la auxiliar fiscal Julia Vitar, el representante del Ministerio Público Fiscal había solicitado la realización de una serie de allanamientos y detenciones en el marco de una investigación centrada en la participación en diversos delitos de integrantes del Escuadrón 55 de la Gendarmería Nacional, con base en Tucumán.
Los gendarmes involucrados fueron imputados por el delito de asociación ilícita agravada, cohecho e incumplimiento de deberes de funcionarios. También se ha solicitado la detención de otros integrantes de Gendarmería y civiles -la mayoría, coordinadores de tours de compras de mercadería contrabandeada- para ser indagados por su presunta participación en la red de corrupción.
En el marco de esta pesquisa, la fiscalía federal tucumana acordó conformar un Equipo Conjunto de Investigación (ECI) para compartir información con la Procuraduría contra la Narcocriminalidad (PROCUNAR) NOA, a cargo del fiscal general Eduardo Villalba, que realizaba una investigación de similares características en la provincia de Salta.
Se allanaron 21 domicilios, puestos de control de gendarmes y escuadrones en la provincia de Tucumán, Catamarca y Salta, con resultados exitosos para la investigación.
Se requirió la asistencia de 27 unidades especiales, casi 300 gendarmes y 45 vehículos para realizar los operativos y los resultados incluyen el secuestro de altas sumas de dinero en pesos -más de $40 millones-, y dólares en puestos de control.
También se halló mercadería de contrabando como cigarrillos, ropa, neumáticos y celulares de alta gama, en domicilios del personal de Gendarmería y de los coordinadores de tours imputados y se secuestraron dos colectivos con más mercadería de contrabando y vehículos que funcionaban de punteros para monitoreo y paso de estos colectivos.
En la investigación, se utilizaron diversas técnicas especiales, como interceptación de comunicaciones, prórrogas de jurisdicción, agentes reveladores digitales, seguimiento de vehículos con rastreadores, análisis financieros y relevamiento de causas de contrabando con intervención del personal de Gendarmería en la jurisdicción, entre otras.
Las denuncias fueron presentadas por “bagayeros” que referían al cobro excesivo de “coimas”, pero también por parte de miembros de Gendarmería que no querían participar en estos hechos de corrupción.