Nadie lo hace como Jared Leto. El actor es experto en llamar la atención cada vez que pisa la red carpet de la Met Gala (ya fue con su propia cabeza en la mano y de gemelo de Alessandro Michelle, el exdirector de Gucci) y esta edición no fue la excepción. Leto se inspiró en la gata de Karl Lagerfeld, el gran homenajeado de la muestra de moda que se desarrolló en el Metropolitan Museum de Nueva York, y llegó vestido de Choupette, la mascota del legendario diseñador alemán.