Harán extracción de muestras de ADN a Jorge Castro y a su madre Mónica Murúa
A pedido del fiscal Laureano Palacios, los dos sospechosos serán trasladados hoy al Laboratorio Satélite Forense, donde se les extraerá una muestra, que luego será cotejada con prendas de vestir secuestradas.
Castro. Habría asesinado a Ferreyra con un puntazo en el pecho.
Los dos sospechosos detenidos con prisión preventiva por el asesinato de Miguel Ángel Ferreyra ocurrido en septiembre de 2023, serán trasladados a las dependencias del Laboratorio Satélite Forense, donde se les extraerá una muestra para obtener el ADN de cada uno.
La medida, que recientemente fue anunciada por El Ancasti, será llevada a cabo hoy a pedido del fiscal de Instrucción Laureano Palacios y, las muestras obtenidas serán comparadas con los registros de ADN de las prendas de vestir secuestradas en el lugar del hecho de sangre.
Paralelamente, sigue pendiente la realización de una junta médica a Jorge Castro, hijo de Murúa-, quien según los peritos del Cuerpo Interdisciplinario Forense (CIF), posee un “retraso madurativo moderado”.
Según se informó, con la junta médica la Fiscalía pretende conocer con certeza si Castro comprende la criminalidad del homicidio que le endilgaron.
Madre e hijo están detenidos con prisión preventiva. La mujer fue imputada por "homicidio simple en calidad de partícipe secundaria”, ya que de acuerdo a las pericias y testimonios preliminares, facilitó la comisión del delito.
A su vez, Castro fue imputado por “homicidio simple en calidad de autor”, porque sería quien asestó una puñalada en el pecho a Ferreyra causándole la muerte casi instantáneamente el 10 de septiembre del año pasado en el barrio 140 Viviendas, ubicado en el departamento Valle Viejo.
Para los investigadores, la mujer se encargó de disminuir la defensa de Ferreyra facilitándole a Castro la posibilidad de alcanzarlo con una cuchilla similar a las que utilizan los matarifes.
La pericia
La demora en la tramitación de la causa tendría que ver con la falta de precisión en la pericia psicopedagógica realizada a Castro, que derivó en la solicitud de una pericia más específica con un psicólogo, un psiquiatra y un psicopedagogo.
Aquella pericia psicopedagógica fue realizada por personal del CIF. En la síntesis pericial diagnóstica, los especialistas informaron que Castro tiene “una estructura mental deficitaria” y un “retraso mental moderado”.
Para los especialistas, el hombre está posicionado en “un cuadro sindrómico de retraso mental moderado por lo que, y como consecuencia directa de ello, su pensamiento es bradipsíquico (lentificación psíquica, mental, no acorde, no semejante, con enclave rudimentario en el mundo de la lógica concreta), alejado totalmente de la facción abstracta (pensamiento crítico y divergente que permite discernir las propiedades comunes, planear, pensar y actuar simbólicamente)”. Consideraron además que aparte de su funcionamiento intelectual rígido y pobre, “se transparenta una estructura básica de personalidad, determinada fundamentalmente por su inseguridad, por su bajo umbral de tolerancia a las frustraciones y por su lentitud en el desarrollo de la comprensión de los actos que ejecuta. Esto lo posiciona en un rango de alta vulnerabilidad, fundamentalmente social”.
En cuanto a la posibilidad de enfrentar el proceso penal, dijeron que “resulta menester colegir que si bien su ruta léxica es elemental, muestra coherencia ideo-verbal en sus relatos.
No obstante ello, se sugiere que al momento de formularse preguntas las mismas sean sencillas y bajo un formato semántico simple”.