viernes 24 de mayo de 2024
Se realizaron pericias tras nuevas denuncias contra el Club Social

Habría indicios de obstrucción mecánica en la chimenea y extractores, pero se liberaron

Por orden de la fiscal Gabriela De Marcos, peritos de Siniestros de la División de Bomberos inspeccionaron el Bar Caravati y se determinó que no hay riesgo.

Peritos de la División de Bomberos de la Policía de la Provincia revisaron las instalaciones del Bar Caravati que funciona dentro de las instalaciones del Club Social 25 de Agosto. La medida fue impartida por la fiscal de Instrucción de Tercera Nominación, Gabriela De Marcos, tras la denuncia del concesionario del emprendimiento gastronómico, Esteban Cano, contra autoridades del Club Social: su presidente Arturo Navarro y tesorero, Moisés Buffe, entre otros.

La orden se cumplimentó ayer en horas de la mañana. Los peritos realizaron una inspección ocular y el registro de constatación pertinente. De acuerdo con información judicial a la que El Ancasti pudo acceder, se constató que la chimenea de la cocina y los ductos de ventilación como así también la puerta de emergencia estaban liberadas. No obstante, se advirtió que habría indicios de obstrucción mecánica pero luego fueron liberados. Si bien se esperan los informes de los peritos, se adelantó que no habría riesgo en el local gastronómico. Además, se labró el registro para constatar la obstrucción mecánica de tales estructuras.

La denuncia se realizó el martes último y en un primer momento intervino la Fiscalía de Instrucción de Segunda Nominación, a cargo del fiscal Laureano Palacios. No obstante, el representante del Ministerio Público Fiscal, a fin de garantizar transparencia en los procedimientos judiciales, ayer se inhibió. Por ello, la causa fue remitida a la Fiscalía de Instrucción de Tercera Nominación, a cargo de la fiscal Gabriela De Marcos.

Fuentes consultadas por este diario indicaron que el concesionario denunció que desde el 27 de marzo habría recibido amenazas de clausura del ingreso al local gastronómico. Según se precisó, se habría colocado un pasador en una puerta y se habría tapado la chimenea de la cocina y los ductos de aire.

Esta denuncia se suma a otras que se asentaron el año pasado. Al respecto, se indicó que oportunamente se denunció que se organizarían juegos clandestinos. Por ello, desde la Fiscalía interviniente se enviaron oficios al Casino, habida cuenta de que habría mesas y juegos que deben contar con una habilitación.

También hubo denuncias por presunto acoso por parte de socios de la institución contra trabajadoras gastronómicas. Al respecto se detalló que si bien no habría una agresión sexual, las trabajadoras se habrían sentido vulneradas ante los socios. A la vez, se señaló que hubo denuncias administrativas en la Dirección de Personería Jurídica. También se remitieron copias a la Fiscalía de Violencia Familiar y de Género.

Conflicto

A mediados del año pasado se habría iniciado el conflicto de intereses, en el marco de la renovación del contrato de alquiler. A finales de agosto último, Cano denunció una maniobra malintencionada del presidente del Club, Arturo Navarro. También había pedido la intervención de organismos estatales para solucionar el conflicto y la intervención del resto de los “socios dignos”. Además, negó que la situación se trate de un inconveniente económico de la empresa. “Más de un organismo del Estado debería intervenir, porque hay un Estado que se esfuerza todos los días por generar fuentes de trabajo privadas y nos encontramos con el presidente de un club, como Arturo Navarro, club que tiene fines sociales, y está atentando contra 35 fuentes de trabajo directas”, reclamó Cano.

Navarro salió al cruce del empresario y aseguró que Cano no tuvo intención de renovar el contrato. Añadió que la decisión de rescindir el contrato se tomó en asamblea de socios y garantizó que los empleados no perderán su fuente de trabajo ya que la condición para el nuevo inquilino será que absorba a la gente. También manifestó que "la empresa Plaza 25 SRL tenía un contrato hasta el día de hoy; estaba previsto que en caso de querer renovar este contrato tenía que establecerse tres meses antes.

Hace un mes recibí un llamado telefónico de Esteban Cano, que me notifica que no renovará el alquiler”, había comentado Navarro oportunamente en diálogo con Multimedios Ancasti.

Cano replicó que “la primera aclaración es que me parece una ofensa a la inteligencia de cualquier persona imaginar que como emprendedor y con 35 fuentes de trabajo uno pueda decir ‘no voy a renovar’, no tiene sustento ni coherencia”. Por otra parte, desmintió que no se cumpliera con puntos particulares del contrato, como el “descuento del 50%” para los socios del Club Social 25 de Agosto. “Los descuentos se han hecho. Eso está en los registros informáticos, lo pueden decir absolutamente todos los mozos que trabajan en el lugar”, argumentó en su momento el concesionario del Bar Caravati.

A siete meses del inicio del conflicto se sumó otra denuncia. La situación estaría lejos de solucionarse.

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