Ramón Garay, sospechado de apuñalar en el abdomen a Martín Videla (33) el viernes 9 de febrero en barrio Choya, fue imputado ayer por "homicidio simple en grado de tentativa", en una audiencia en la que además contestó preguntas al ser indagado.
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Garay fue imputado por supuesto homicidio simple en grado de tentativa
Dijo que actuó en defensa propia y que fue atacado por Videla, quien fue dado de alta pero sigue con tratamiento médico.
Como se adelantó en la edición de ayer, Garay fue trasladado a Fiscalía donde el fiscal Federico Aldeco lo notificó formalmente de la grave imputación.
Al ser indagado y con el patrocinio legal del abogado Víctor García, sostuvo que actuó en defensa propia y que antes de la tremenda puñalada, Videla lo atacó sin razón.
Además, hizo hincapié en que ante el ataque sorpresivo de Videla, solo atinó a defenderse "con lo que tenía a mano".
A pesar de sus dichos, Garay continuará detenido y se espera que esta semana el fiscal de la causa avance con el pedido de prisión preventiva y su posterior traslado al penal de Miraflores.
Videla, tras varios días en estado crítico en la terapia intensiva del Hospital San Juan Bautista, donde estuvo recuperándose del puntazo que le perforó el hígado y la vesícula, pudo dar su versión de los hechos aún estando internado.
El viernes 16 -una semana después del hecho de sangre-, fue dado de alta de la internación pero continúa con antibióticos, tratamientos médicos y controles ambulatorios. "No puede hablar bien porque está convaleciente y debe seguir con los controles y, está mal porque no puede ver a sus hijos y a la gente amiga. Tiene que cuidarse mucho, alimentarse y recuperarse de a poco", explicó su madre. Insistió al afirmar que la mujer expareja de Videla -actualmente en pareja con Garay-, fue cómplice del ataque ocurrido en su casa de barrio Choya cuando Videla fue a retirar a los hijos que tienen en común.
"Ella le dió el cuchillo a Garay y después lo sacó en la moto. Todos sus primos la vieron. Y si no fuese por dos de sus primos y un tío que llamaron a la ambulancia y a la Policía, a mi hijo ya lo hubiéramos sepultado. Gracias a la familia de ella le pudieron salvar la vida", agregó. En su declaración, Videla informó que aquel viernes y luego de confirmarle a la mujer que retiraría a sus hijos, compró tres sándwiches y tres gaseosas para los chicos.
Poco después, en la casa de su ex, quien convive con otros familiares, se encontró con Garay. Videla conversó con sus hijos, les entregó los refrescos y luego comenzó una discusión con el otro hombre.
“Sorpresivamente, salió del interior de la casa Ramón Garay y sin mediar palabras se abalanzó hacia mí y me pegó un puntazo a la altura del abdomen, con lo que creo sería un cuchillo o algo con punta. Lo que sí recuerdo es que el cabo era de color marrón", declaró.
Dijo que al recibir el puntazo cayó al suelo y que mientras familiares de su ex pedían a gritos que llamen a una ambulancia, ella habría dicho: "Dejalo, dejalo que se cague muriendo”.