miércoles 1 de abril de 2026
Cara y Cruz

Fulleros y obscenos

Con el pago a la AFIP de 5.300 millones en concepto de multa por subfacturaciones que perjudicaron al fisco en 8 millones de dólares, la litífera Livent perfecciona el calificativo que la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner ofrendó al candidato presidencial de su fuerza, Sergio Massa: fulleros, con el añadido de la obscenidad.

Es notorio que la firma, que explota en Catamarca, con muy ventajosas condiciones, el proyecto Fénix en el Salar del Hombre Muerto, jamás se dignó a ensayar el más mínimo justificativo por el fraude en el que incurrió al exportar el litio a un precio 823% más bajo que el de Jujuy. Se limitó a maniobrar entre bambalinas para intentar sortear la sanción estatal y debe destacarse su habilidad: en lugar de los 6.700 millones que se le habían impuesto en un principio, desembolsó 5.300.

1.400 millones menos, de una multa establecida hace un año. Quién pudiera disponer de esa cifra para meterla a engordar en un plazo fijo mientras le da largas a los sabuesos de la AFIP, tan prestos siempre a caerle a los contribuyentes rasos ante cualquier demora. Beneficios que obtienen los fulleros, premiados por el Estado catamarqueño con una redeterminación de regalías de apenas 197 millones de pesos, no sea cosa que se depriman.

En 2021 se abstuvo de depositar más de 200 millones de pesos en el Fondo Fiduciario alegando que, debido a la pandemia, el negocio no había sido rentable. El argumento era falaz, porque a nivel internacional las utilidades de Livent habían superado el 100% y el precio del litio se había disparado un 400%.

La rapiña de Livent con las subfacturaciones fue revelada por El Ancasti el 28 de mayo del año pasado. La empresa había facturado el litio exportado a un precio 843% por debajo del que había declarado el litio jujeño: 6,41 dólares el kilo el 30 de abril, contra 54,07 del mineral extraído de Jujuy.

Las cifras confirmaban la materialización de una maniobra sobre la que este diario venía advirtiendo desde que el gobierno de Lucía Corpacci reformuló el contrato con la empresa en 2017: que la filial provincial subfacturara las ventas a su casa matriz y de esta manera eludiera el pago de los tributos y regalías provinciales que comenzaban a calcularse precisamente sobre la facturación.

La estafa, determinó la AFIP, se había perpetrado a través de 403 operaciones de exportación, cuyos valores declarados para salir del país fueron hasta un tercio de lo que declararon otras firmas por productos similares, con “distintas destinaciones pero siempre facturadas a una empresa del mismo grupo económico con sede en los Estados Unidos”.

Posteriormente se informó que la minera estadounidense tenía otros sumarios abiertos, que implicarían multas a la AFIP por 435.397.134 de dólares, debido a que había subfacturado otros 13.520.200 millones de dólares en 2022.

Gente golosa y cebada. ¿Por qué habrían de privarse de las infracciones si les sale tan barato? Recién están pagando 5.300 millones de los devaluados pesos por las subfacturaciones de 2018 y 2019. Es una verdadera ganga a costillas del erario, que le sigue aceitando el negocio invirtiendo la renta litífera en infraestructura de costo multimillonario que la propia empresa aprovecha.

El proceder de Livent verifica el perfil de saqueo sistemático que los sectores contrarios a la minería atribuyen a la actividad en su conjunto. No han hecho un solo aporte significativo a la industrialización del litio en Catamarca o el país. Se limitan a extraer y realizar sus utilidades más suculentas en el exterior, mientras los territorios que les proveen la materia prima permanecen sumidos en la pobreza y el atraso.

Subfacturaciones en 2018, 2019 y 2022 ¿Habrá más en 2020 y 2021? Por no hablar de lo que saqueó antes, que continúa fuera del radar gracias a una prescindencia estatal que si no es complicidad se le parece demasiado. n

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