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El crimen ocurrió en 2024

Fijaron fecha para el juicio por el brutal asesinato de un peluquero en Recoleta

La secuencia del ataque fue registrada por cámaras de seguridad. Ejecutó a su jefe con un disparo en la cabeza.

22 de marzo de 2026 - 00:00

A dos años del crimen ocurrido en una peluquería del barrio porteño de Recoleta, se determinó la fecha el inicio del juicio contra el peluquero Abel Guzmán, acusado de asesinar de un disparo en la cabeza a su compañero Germán Medina. El proceso judicial comenzará en abril y se desarrollará en dos audiencias donde se debatirá uno de los homicidios más impactantes registrados en la Ciudad de Buenos Aires durante 2024.

El hecho ocurrió el 20 de marzo de 2024, cuando Guzmán sacó un arma de su mochila dentro de la peluquería “Verdini”, ubicada en la calle Berutti al 3300, y apuntó contra sus compañeros tras una discusión previa. Luego de amenazarlos, le disparó en la cabeza a Medina, de 33 años, quien murió en el acto. El acusado escapó del lugar y permaneció prófugo durante 70 días hasta que finalmente fue detenido en el partido bonaerense de Moreno y trasladado a la cárcel de Ezeiza.

El juicio estará a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal N°24 de la Ciudad de Buenos Aires, integrado por los jueces Maximiliano Dialeva Balmaceda, Marcelo Alvero y Javier de la Fuente, mientras que la fiscal general Ana Helena Díaz Cano representará al Ministerio Público Fiscal. Las audiencias se realizarán los días 15 y 29 de abril, luego de que el cronograma inicial de tres jornadas fuera reducido a dos.

En la antesala del segundo aniversario del crimen, la familia de la víctima atraviesa un momento de profundo dolor. Pablo, primo de Germán Medina, confirmó que no se realizará ningún homenaje y explicó que la madre del joven se encuentra muy afectada por el inicio del juicio.

“La madre está muy bajoneada por el tema del juicio, te imaginás lo que es la pérdida de un hijo. No tiene fuerzas, no se pensó en hacer nada al respecto”, señaló. De acuerdo con la reconstrucción judicial, el ataque ocurrió alrededor de las 20:02, cuando el local ya estaba cerrado y los empleados se encontraban relajados tomando una cerveza.

Guzmán se acercó al dueño de la peluquería, Facundo Verdini, y le preguntó si tenía algo para decirle. Ante la respuesta de que hablarían al día siguiente, el acusado sacó un arma de fuego y comenzó a amenazar a los presentes al grito de: “Quédense quietos porque les vuelo la cabeza a los cuatro”. Instantes después ejecutó a Medina y, en medio de la desesperación, escapó por una ventana que le abrió el propio Verdini. Tras su detención el 29 de mayo de 2024, Guzmán fue imputado por homicidio agravado por alevosía.

El juez Javier Sánchez Sarmiento le dictó la prisión preventiva, le trabó un embargo de 40 millones de pesos y también lo acusó de haber privado de la libertad a las personas que estaban dentro del local, al considerar que aprovechó al máximo la situación de indefensión de la víctima y actuó de manera traicionera.

La investigación determinó que el móvil del crimen estuvo vinculado a un conflicto personal entre Guzmán y Medina. Según el requerimiento de elevación a juicio presentado por el fiscal Patricio Lugones, el acusado mantenía un fuerte encono con su compañero, quien lo había enfrentado por el uso indiscriminado de formol en los tratamientos capilares y había expuesto la situación ante el dueño del salón.

La reconstrucción del homicidio se logró principalmente a partir de los testimonios de los cuatro testigos presentes y de las cámaras de seguridad del local, que registraron el minuto a minuto del ataque y se convirtieron en una prueba central del expediente. Las imágenes fueron analizadas por la División Apoyo Tecnológico de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires. Los videos permitieron reconstruir la conducta previa del acusado. Ese mismo día, alrededor de las 14, Guzmán pidió que lo raparan porque así iba a quedar “más loquito”.

Cerca de las 17, al tomar un café con un compañero, expresó que estaba cansado, que necesitaba paz mental y que debía “terminar el tema” hablando con el dueño del local. Luego, tras la jornada laboral, tomó las llaves de la peluquería, encerró a todos los presentes y ejecutó su plan criminal.

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