María Eva Duarte de Perón nació el 7 de mayo de 1919 en Los Toldos, Buenos Aires. Fue una figura representativa del peronismo. De origen humilde, llegó a la Capital en plena adolescencia y triunfó: llegó a ser una actriz de renombre y a encabezar un programa radial muy escuchado.
Eva Perón quería vivir eternamente junto a Perón y su pueblo. Su cuerpo fue secuestrado por la dictadura militar en 1995 para intentar hacerla desaparecer. Sin embargo, su lucha por la justicia social y su amor por Perón siguen vivos.
Una mujer que supo trabajar su transformación de María Eva en Evita, los desgarros y amores fronterizos la llevaron a convertirse en una figura histórica clave para la Argentina en su lucha contra la injusticia social.
La historia del amor entre Eva Duarte y Juan Perón comienza en la tragedia del terremoto en San Juan, donde ella lo conoce durante la movilización de ayuda. Este amor transformaría sus vidas y marcaría la historia de Argentina. Eva Perón amaba la radio e hizo del medio un lugar de militancia por una revolución. Su programa Hacia un Futuro Mejor y su participación en ARA fortalecieron su posición e influencia en la sociedad argentina, creando su propio legado.
Como mujeres de radio, la parte de la historia de Eva Perón, la que más nos moviliza es su amor por la radio. No solo fue un lugar de realización profesional para Eva, sino su manera de militar por una revolución que parecía imparable.
A mediados del 44, Eva realizó el programa Hacia un Futuro Mejor, escrito por Francisco Muñoz y Antonio Jiménez. Continuó con el radioteatro Biografía de Mujeres Ilustres y fue elegida presidenta de la agrupación radial argentina, ARA. Eva se fortalecía, Perón también.
Eva siempre estuvo centrada encontrarse con grupo de mujeres, movilizarla, ayudarlas organizarse, ir a la fábrica trabajadoras.
La soledad multitudinaria de Eva crecerá al compás de su impronta, de su marca indeleble sobre el corazón de miles de argentinos. De esas dos pasiones nació definitivamente Evita.
La razón de mi vida una especie de autobiografía muy interesante ese libro porque una buena parte del mismo está dedicado a hablar sobre las mujeres. El núcleo del libro es su causa política. Le va a hacer una propuesta tenemos que tener en el hogar lo que salimos a buscar en la calle nuestra pequeña independencia económica que nos libere de llegar a ser pobres mujeres sin ningún horizonte sin ningún derecho y sin ninguna esperanza. Porque realidad con las mujeres tal vez suceda lo mismo que con los hombres las familias y las naciones económicamente libres nadie les asigna ningún derecho… Nadie dirá que no es justo que paguemos un trabajo, aunque no se vea, requiere cada día el esfuerzo de millones y millones de mujeres cuyo tiempo, cuya vida se gasta en esa monótona casa, cuidar la ropa, la mesa, crea los hijos. Aquella asignación podría ser inicialmente a la mitad del salario medio nacional y así la mujer ama de casa, señora del hogar, tendrá un ingreso propio. Luego podrían añadirse a ese sueldo básico los aumentos por cada hijo, mejoras en caso de viudez. Pasaron varios años para que este reclamo se ha tomado de manera masiva con los movimientos feministas.
“Nosotras estamos ausentes en los gobiernos. Estamos ausentes en los parlamentos. Aparte en las organizaciones internacionales. Aparte no estamos ni en el Vaticano ni en el Kremlin. Ni en las comisiones de energía atómica. Aparte ni en los grandes consorcios. Ni en la masonería, ni en la sociedad. Aparte no estamos en ninguno de los grandes centros que constituyen un poder en el mundo. Y sin embargo estuvimos siempre en la hora de la agonía y en todas las horas amargas de la humanidad. Parece como si nuestra vocación Sustancialmente la de crear sino la de sacrificio.”
De Mujer a Mujer, honro lo más sagrado en ti. ¡Hasta el próximo domingo!