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Editorial

Estereotipos que hacen daño

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15 de agosto de 2022 - 01:05

Acciones inocentes como la elección por comprar un regalo para el día de las infancias (antes conocido como día del niño), que en Argentina se celebra el próximo domingo, están condicionados, aunque cada vez menos, por los llamados estereotipos de género. ¿Qué es un estereotipo de género? Según la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), un estereotipo de género “es una opinión o prejuicio generalizado acerca de atributos o características que hombres y mujeres poseen o deberían poseer o de las funciones sociales que ambos desempeñan o deberían desempeñar”.

La fijación de esos estereotipos, que se construyen desde que los chicos y chicas tienen muy corta edad, tiene consecuencias a lo largo del resto de la vida que no deberían subestimarse. Un estudio elaborado por la Organización Mundial de la Salud y la Universidad John Hopkins, llegó a la conclusión que, por la vigencia de esos estereotipos, las niñas comienzan a sentirse menos inteligentes que los niños a los seis años de edad. Y a lo largo del resto de la vida ven reducidas sus aspiraciones y limitadas sus opciones profesionales.

El estudio mencionado, realizado en distintos países del mundo, los estereotipos, que asignan roles determinados según el género, provocan en las niñas frecuentemente depresión, mayor exposición a la violencia, deserción escolar y frustración personal. Y los niños, por la misma causa, se involucran en actos de violencia físicas en mayor medida que las niñas, mueren con mayor frecuencia por accidentes, son más propensos al abuso de sustancias y al suicidio y tienen una esperanza de vida más corta que las mujeres.

Otro informe, en este caso elaborado por la ONG Grow, Género y Trabajo, y enfocado en el análisis de las publicidades dirigidas al público infantil, constata que, si bien se advierten algunos cambios positivos, este tipo de contendidos también refuerzan los estereotipos de género. Según el trabajo, en las publicidades dirigidas a niñas, el 74% de las acciones que se realizan son “pasivas”, como por ejemplo modelar, tomar sol o embellecerse.

Además, el 39% de las publicidades dirigidas a niñas se pueden ubicar dentro de la categoría belleza y romance; el 30% en amistad y cuidado familiar y solo un 7% de las publicidades apelan a las profesiones, deportes, inteligencia y/o educación. En el caso de los niños, el 75% de los avisos están referidos a la acción, la agresividad o la aventura y el 25% al juego social.

Como el sexismo es una construcción cultural, no inherente a la naturaleza humana, en su deconstrucción debe jugar un papel central la educación. Ni los libros de texto ni los programas de formación docente deben contener contenidos sexistas. Por el contrario, la educación –que incluye también a la que se construye en los hogares-, debe concientizar respecto de la igualdad de géneros y propiciar el desarrollo libre de las personas, sin las presiones a las que someten los estereotipos de género y que terminan condicionando negativamente el desarrollo integral de las personas.

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