Un artículo publicado por perfil.com y reproducido por La Gaceta de Tucumán días pasados, alude...
Un artículo publicado por perfil.com y reproducido por La Gaceta de Tucumán días pasados, alude a una de la provincias del norte argentino, a la que considera como la de más “potencial perdido del turismo”. La publicación periodística recoge la opinión de Leandro Peres Lerea, director de turismocero.com, un portal especializado en la temática.
“Argentina es un país que presenta gran variedad en climas, paisajes, costumbres y turismo. El norte argentino es una de las zonas más visitadas, sin embargo, una provincia de esta región es catalogada “el potencial perdido del turismo” por algunas agencias de turismo. ¿A qué se refiere esta expresión?”, señala el artículo y añade: “La provincia en cuestión es Catamarca, una jurisdicción con un sinfín de lugares para conocer y visitar, pero la falta de difusión e infraestructura para albergar visitantes hizo que se ganara dicho mote”.
Peres Lerea manifiesta que “Catamarca es espectacular. Tiene cerros que están arriba de 6.000 metros, tiene el famoso Campo de piedra Pómez, la Ruta del Adobe y un montón de visitas a iglesias”. Pero luego menciona las restricciones que la provincia posee para que el turismo se expanda del mismo modo que otros destinos de la región. Además de la falta de difusión e infraestructura, menciona la escasa cantidad de vuelos que tiene la provincia.
Lo señalado tiene parte de verdad, pero no considera los avances registrados en los últimos años, que han hecho crecer a Catamarca como destino turístico nacional e internacional. La escasez de vuelos es una limitación real y muy evidente, como también los precios más altos de los pasajes en comparación con los de otros destinos, como Salta y Tucumán, por ejemplo.
El déficit de infraestructura pública y de oferta privada es también real, pero se ha reducido respecto de hace apenas una década. Es un proceso ya en marcha que llevará su tiempo hasta que pueda acercarse a los niveles de otras jurisdicciones, particularmente Salta y Jujuy, que tienen características naturales similares, aunque grados de desarrollo todavía asimétricos.
Otro de los aspectos en los que Catamarca ha mejorado sensiblemente es en la difusión de sus atractivos turísticos. En ese sentido, la inversión está dando sus frutos. Una delegación oficial, integrada por actores del sector público y del sector privado expusieron en los últimos días los distintos destinos turísticos de la provincia. La complementación público-privada es clave para generar sinergia. Esa coordinación, que durante muchos años fue reclamada con cumplimiento apenas parcial, y con diferencias de criterio a veces irreconciliables, hoy se ha logrado y los frutos no tardan en llegar.
De modo que la publicación respecto del potencial turístico de la provincia recoge apenas una parte de la verdad. Es como una fotografía vieja que debe renovarse. El potencial existe, es cierto, pero el proceso para alcanzarlo en plenitud ya se encuentra avanzado.