El fiscal que investiga el crimen de Lautaro Morello (18) y desaparición de Lucas Escalante (26), quienes fueron vistos por última vez hace un año en la localidad bonaerense de Florencio Varela, pidió la elevación a juicio para los dos principales acusados y planteó como hipótesis que un jefe policial, padre y tío de los acusados, pudo haber asesinado a una de las víctimas para lograr la impunidad de su hijo y su sobrino.
Fuentes judiciales confirmaron a Télam que el fiscal Daniel Ichazo, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 1 de Berazategui, elevó a juicio la causa que tiene como imputados al comisario mayor Francisco Centurión, a su hijo Cristian Alejandro y a su sobrino Maximiliano Tomás, en un caso en el que los acusados y al menos una de las víctimas hacían negocios con los vales de combustible destinados a móviles policiales.