sábado 10 de octubre de 2026
En su casa natal

Entronizan escultura de Esquiú

Durante una emotiva ceremonia religiosa concretada el miércoles 10 de enero se recordó el 141º aniversario del paso a la Gloria del Beato Mamerto Esquiú en Piedra Blanca, su tierra natal.

Los actos litúrgicos se iniciaron a las 20.00 con la exposición del Santísimo y el rezo del Santo Rosario. Luego se celebró la Santa Misa presidida por el párroco de San José, Pbro. Carlos Robledo.

Participaron de este acontecimiento la intendenta de Fray Mamerto Esquiú, Prof. Alejandra Benavídez, quien estuvo acompañada por la secretaria de Cultura, Turismo y Deportes, Clara Figueroa, el subsecretario de Servicios Públicos, Carlos Rodríguez, entre otros funcionarios municipales; los concejales Néstor Nóblega y Adrián Acevedo, y pobladores de la zona, fieles y devotos del Beato Esquiú.

Al finalizar la Eucaristía se llevó a cabo la entronización de una escultura del fraile franciscano catamarqueño, quien se encuentra sentado con actitud de escucha en un banco estilo antiguo donado por el doctor Marcelo Alejandro Zalazar y la doctora Natalia Juárez. La realización de esta obra de arte estuvo a cargo del escultor Mauricio Andrés Martínez y el ebanista Manuel Alejandro Fassi.

Ésta se encontraba preservada durante estos años en el templo de San José. Desde ahora forma parte del solar donde se levanta el templete que protege la casa de la familia Esquiú y Medina, donde se la podrá visitar, admirar y fotografiar.

En la oportunidad, se dio lectura al contrato de donación y se procedió a la firma de las partes intervinientes, es decir los donantes y el párroco de San José.

Fue una ceremonia litúrgica cargada de emotividad acompañada de oraciones y cantos interpretados por el coro Cantus Nova, dirigido por el Prof. Ariel Escobal.

Acerca de la obra

Se trata de una escultura del Beato Mamerto Esquiú con el hábito franciscano, la cruz pectoral y el solideo -atributos de obispo-, sentado en un banco de convento, con una Biblia, sobre la cual está colocando sus manos, y un rosario.

De acuerdo con la memoria descriptiva del proyecto, para el boceto original se utilizaron documentos fotográficos de la época -siglo XIX-, acentuando un movimiento a la cabeza confeccionada con arcilla. Luego se construyó “el cuerpo y posteriormente comenzó a modelarse el hábito franciscano mediante laminados de fibra y resina. En este punto, comenzaron a montarse los otros elementos como el crucifijo, las manos, la Biblia y el rosario”. Después del retoque y platinado de toda la figura, ésta fue colocada en el banco en su posición definitiva.

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