sábado 31 de enero de 2026
Se trata de Juan Pablo Ferreyra y José Emiliano Giménez

Empleados de un súper, imputados por el hurto de más de $2 millones

La Fiscalía los acusó por el delito de “hurto simple, en calidad de coautores”. El hecho sucedió el 26 de enero.

El fiscal de Instrucción N° 5, Hugo Costilla, en turno de feria para los Distritos Oeste y Norte, imputó e indagó a Juan Pablo Ferreyra y José Emiliano Giménez por el delito de “hurto simple, en calidad de coautores”, acusados de cometer un hurto millonario en un supermercado.

La investigación penal preparatoria se inició a partir de la denuncia del propietario del comercio. En esta etapa se incorporaron diversos elementos probatorios, entre ellos las actuaciones iniciales labradas por personal de la Comisaría Seccional Quinta, declaraciones testimoniales, acta de inspección ocular, registros domiciliarios y actas de procedimiento confeccionadas por efectivos de las Comisarías Seccional Octava y Tercera de la Policía de Catamarca.

Con base en ese plexo probatorio, ambos imputados fueron indagados y prestaron declaración.

El hecho investigado habría ocurrido el 26 de enero de 2026, entre las 10.30 y las 11.30, en un supermercado ubicado sobre avenida Ahumada y Barros al 1000 de esta ciudad Capital. Según la investigación, Ferreyra y Giménez, quienes se desempeñaban como repositores en el comercio, habrían aprovechado su presencia en el lugar para dirigirse a un sector al que no debían acceder por sus funciones y, procurando no ser captados por las cámaras de seguridad, se habrían apoderado ilegítimamente de la suma de $2.116.000, sin ejercer violencia ni fuerza, para luego retirarse del sector y continuar con su jornada laboral.

La conducta atribuida fue encuadrada provisoriamente en el delito de hurto simple, en calidad de coautores.

Distribuidora

El 31 de diciembre de 2025, hubo un robo cuantioso en una distribuidora ubicada en la ciudad de Andalgalá. El suceso tuvo una particularidad: los dos ladrones perdieron la vida.

Ese día, Néstor Torres de 57 años de edad y Leonardo Buenamaizón de 33 años, ambos de la provincia de La Rioja, fueron encontrados muertos en el interior de la distribuidora, tras perpetrar un supuesto robo por la cifra de 15 millones de pesos.

Ambos fallecieron producto de una caída del techo del comercio. El botín estaba conformado por cheques, unos 200 dólares y billetes de pesos argentinos en efectivo.

El dinero en cuestión estaba entre las prendas de Torres y Buenamaizón. Desde un primer momento, los investigadores sospecharon que el golpe fue planificado con anticipación. Los investigadores estiman que, en la preparación del robo, hubo un estudio minucioso de los movimientos en el local comercial.

Torres y Buenamaizón habrían contado con información certera, que recibieron de manera previa. Ambos tenían datos de que ese 31 de diciembre iban a arribar dos camiones a la distribuidora.

Se trataba de dos vehículos que habían sido utilizados para repartir mercadería en varios puntos del oeste provincial y también en La Rioja. Presuntamente, Torres y Buenamaizón contaban con la información de que el dinero era transportado por los camioneros o repartidores de mercadería.

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