El balance de Semana Santa mostró a Catamarca afianzada y con fuertes perspectivas de proyección en la actividad turística. Los indicadores positivos vienen sostenidos desde la finalización del confinamiento por la pandemia, pero en este caso superaron las expectativas de los sectores público y privado.
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El salto turístico
Esta regularidad establece un horizonte previsible que estimula la inversión: se extiende la impresión de que el posicionamiento de la provincia como destino turístico irá en ascenso y en consecuencia la inclinación a apostar en emprendimientos vinculados al sector.
La estrategia provincial de promoción a nivel nacional a través de famosos como Facundo Arana e influencers ha demostrado su eficacia, sumada las inversiones realizadas para facilitar el acceso a los puntos tradicionalmente más atractivos y la reactivación de un sistema de crédito público en CAPRESCA y las Cajas de Crédito municipales.
Durante el fin de semana extralargo se advirtió, además, un intenso despliegue de la estructura municipal capitalina para capturar turistas, con eventos como las ferias artesanales y gastronómicas, espectáculos y la caminata nocturna de “relatos de mitos y leyendas en luna llena” al Pueblo Perdido de la Quebrada. Estuvieron muy activas las “brigadas de anfitriones turísticos” para orientar a los visitantes. El municipio avanza así hacia la meta de dejar de ser solo un lugar de paso hacia las localidades del interior para transformarse en un destino en sí mismo.
La Municipalidad de San Fernando del Valle le dio más impulso a la Casa de la Puna y potenció el Pueblo Perdido.
“Muchos turistas con sus vehículos particulares y colectivos con delegaciones visitaron el Sitio arqueológico y el Centro de Interpretación del sitio. Pero además, pudieron vivir experiencias muy interesantes, como los diversos talleres en los cuales fueron protagonistas (cerámica, sikus, trufas de algarroba), como así también del “Arqueojuegos” para los niños”, destacó la comuna.
En perspectiva, el salto en los últimos dos años es muy significativo y marca el quiebre de una inercia.
Los números obtenidos entre la temporada veraniega y la Semana Santa son resultado del perfeccionamiento de la coordinación entre Gobierno, municipios y actores del sector privado, la publicidad a escala nacional que aceita la comercialización de “paquetes” y la diversificación de las propuestas para los turistas. Son todos complementos indispensables de las bellezas con que la Naturaleza dotó a la Provincia.
El efecto multiplicador fue enorme. Los locales comerciales y gastronómicos trabajaron prácticamente a pleno las cuatro jornadas.
Las cifras informadas ayer por el Ministerio de Turismo son rotundas: - 91% de ocupación hotelera promedio sobre un total de más de 8.600 plazas en toda la provincia, con el 100% en Andalgalá, Antofagasta de la Sierra, Belén, Capayán, El Rodeo, Las Juntas, El Alto, Fiambalá, Pomán, Santa María, Santa Rosa, Tinogasta y Valle Viejo.
- Pernocte de 3 noches promedio en cada destino.
- Casi 140 millones de pesos que entraron al circuito económico provincial como consecuencia del ingreso y consumo de más de 44 mil personas.
El movimiento superó marcas muy importantes logradas en otras temporadas y se consolida el camino para que Catamarca sea un destino convocante todo el año. Las vacaciones de invierno son el siguiente desafío.
“Esto recién comienza, pero es un estímulo para seguir trabajando en el posicionamiento de la provincia y en la mejora de los servicios. Lo bueno es que hay demanda del destino y vamos a seguir trabajando para que esa demanda se sostenga a lo largo del año”, dijo el ministro Roberto Brunello, quien destacó el trabajo realizado por los municipios y particularmente el programa desplegado en la Capital.