En la homilía del domingo, el obispo de Catamarca, Monseñor Luis Urbanc, se refirió a la situación política y económica de la provincia y en este sentido realizó un pedido a la clase política.
En la homilía del domingo, el obispo de Catamarca, Monseñor Luis Urbanc, se refirió a la situación política y económica de la provincia y en este sentido realizó un pedido a la clase política.
En sus palabras, Urbanc pidió que los políticos “pongan lo mejor de sus saberes y haberes al servicio del bien común” y que “mejore sustancialmente” la salud y la educación en la provincia.
Además, mientras se esperan las charlas por los salarios de los empleados de la administración pública y los docentes, Urbanc se adelantó a los gremios y solicitó que “todo provinciano tenga un ingreso digno para vivir mediante un trabajo estable y seguro” para que las personas puedan cobrar “sueldos dignos”.
“Le vamos a suplicar a nuestra madre morena del Valle, con el rezo del santo rosario, tan recomendado por ella, que siga cuidando a nuestras familias, para que pongan siempre en el centro de ellas a Dios; que siga acompañando a nuestros hermanos enfermos y ancianos; que haga que nuestros políticos y gobernantes inspiren su accionar en las luces que les da nuestra fe cristiana”, indicó la máxima autoridad de la Iglesia.
La homilía de Urbanc se realizó en el marco de las conmemoraciones por la Fiesta de la Protección de Nuestra Señora del Valle, a 19 años del sismo ocurrido el 7 de septiembre de 2004, y el 2° aniversario de la beatificación de Fray Mamerto Esquiú.
En su alocución, el Obispo mencionó el motivo de este encuentro con la Madre “para agradecerle la especial protección que dispensa sin cesar a nuestro pueblo, de un modo particular el que mostró aquel no tan lejano 7 de septiembre de 2004, cuando con su manto cubrió toda la Provincia, protegiéndonos del terrible terremoto que nos tuvo en vilo ese día y muchos días posteriores, mientras la tierra buscaba reacomodarse”.
Posteriormente recordó el otro gran acontecimiento que celebra la Iglesia catamarqueña, señalando que “ella tuvo mucho que ver para que mañana podamos estar celebrando el segundo aniversario de la beatificación de Fray Mamerto Esquiú, gran prohombre de la Patria naciente y de la Iglesia del siglo 19, como religioso franciscano, sacerdote y obispo preclaro con su sabiduría, fortaleza y santidad”.