El ministro del Interior, Diego Santilli, retomará la próxima semana la ronda de reuniones con gobernadores con el objetivo de avanzar en la construcción de consensos para la reforma electoral que impulsa el Gobierno nacional. La estrategia de la Casa Rosada apunta a sumar respaldos políticos y garantizar los votos necesarios para que la iniciativa pueda avanzar en el Congreso.
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El ministro del Interior retoma el diálogo con gobernadores
Las reuniones forman parte de una agenda que el funcionario viene desarrollando desde hace meses con mandatarios provinciales de distintos signos políticos. El oficialismo considera que el diálogo con las provincias será clave para alcanzar acuerdos en torno a los cambios que busca introducir en el sistema electoral y en el funcionamiento de los partidos políticos. La reforma es una de las principales apuestas políticas del presidente Javier Milei para esta etapa de gestión. Entre los puntos que se encuentran en discusión figuran modificaciones vinculadas al financiamiento de los partidos, la organización electoral y otros aspectos institucionales que el Gobierno considera necesarios para modernizar el sistema político argentino.
Desde la Casa Rosada entienden que el éxito de la iniciativa dependerá en gran medida de la capacidad de negociación con los gobernadores, quienes tienen influencia directa sobre los bloques legislativos de sus provincias. Por ese motivo, Santilli volverá a ocupar un rol central como articulador entre el Poder Ejecutivo y los mandatarios provinciales.
El oficialismo busca además fortalecer los vínculos con aquellos gobernadores que han mostrado predisposición al diálogo durante los últimos meses. La intención es consolidar una mayoría parlamentaria que permita avanzar no solo con la reforma electoral, sino también con otras iniciativas que forman parte de la agenda legislativa del Gobierno.
Las negociaciones se producirán en un contexto político marcado por la necesidad del Ejecutivo de ampliar acuerdos y sostener apoyos en el Congreso. En ese escenario, las provincias vuelven a ocupar un lugar estratégico en la discusión sobre las reformas que el Gobierno pretende impulsar antes del inicio del calendario electoral de 2027.