Causa Adhemar Capital

El mentor de Edgar Bacchiani, nombrado en la causa cordobesa

El fallecido Fabricio Dogvaluk fue mencionado por una exgerenta citada como testigo.
22 de agosto de 2023 - 01:15

En los “vivos” que solía a hacer en su cuenta de Instagram, Edgar Adhemar Bacchiani lo mencionaba como “Fabri” o “Fabricio”. Lo recordaba con mucho afecto. Se trata de Fabricio Dogvaluk, el primer socio que tuvo Bacchiani en su incursión en el mundo de las criptomonedas y el mentor del trader. Dogvaluk, de Tucumán, tenía cáncer y falleció en agosto de 2020, cuando Bacchiani abrió la casa central de Adhemar Capital (AC) en la calle Intendente Medina de esta ciudad. Luego, rápidamente la firma se expandiría y abriría sucursales en Tucumán y Córdoba pero con la velocidad que ingresaron ahorristas, pesos y dólares también comenzó la debacle que se precipitó en menos de un año después y tuvo como consecuencia la detención de Bacchiani y su cúpula. El nombre de Dogvaluk está en el expediente que recientemente la fiscal de Córdoba, Valeria Rissi, decidió elevar a juicio.

Fabricio Dogvaluk se había casado en el 2019 con Sofía Esther Aylan. Tras su muerte, Bacchiani designó a Aylan como gerente de la sucursal tucumana de AC en la coqueta Yerba Buena. En su declaración como imputada, Aylan mencionó que la ocupación de ese cargo era una mera formalidad, ya que era una “mano” que Bacchiani le daba debido a la gran amistad que tenía con Fabricio.

Dogvaluk es mencionado en el primero de los cincuenta hechos que la justicia provincial de Córdoba le achacan a Bacchiani cuando todavía operaba desde un “garaje” y no contaba con un espacio físico. El nombre de Dogvaluk también figura durante la investigación realizada por la policía en la que lo identifican como “amigo y socio” del trader.

En el primer hecho, una damnificada de apellido Carreño mencionó que en febrero de 2020 quiso invertir en su inmueble ubicado en la capital cordobesa y que para tal fin mantuvo reuniones con Bacchiani y Dogvaluk, a quien presentó como su socio. En las reuniones discutieron las opciones de inversión y con la posibilidad de que establezcan las oficinas de AC en ese lugar. Finalmente, Carreño firmó un contrato de compraventa en el que vendió el inmueble a Bacchiani por 150 mil dólares. Ese monto, además, sería tomado como inversión para operar en el mercado de criptomonedas. Bacchiani se comprometía a pagar doce cuotas mensuales de 15 mil dólares cada una y la devolución del capital invertido.

Según la investigación, la mujer firmó un contrato con el trader quien, una vez finalizado el acuerdo, la convenció para que reinvirtiera las ganancias obtenidas. A través de un acuerdo verbal Bacchiani se comprometió nuevamente a pagar los intereses y a devolver el capital en varias cuotas mensuales. Era diciembre de 2020.

La mujer fue convencida repetidamente de invertir sumas cada vez mayores en nuevos contratos hasta que en febrero de 2022 hizo su última reinversión por seis meses y la empresa entró en cesación de pagos.

Según mencionó, la damnificada fue defraudada en una cantidad aproximada de $4.400.000 en moneda local, US$60.000 y BTC 5,6.

Bacchiani, en su primera declaración indagatoria en Córdoba en abril de 2022, señaló a Carreño y dijo que ella no mencionó que llegó a ser gerenta de la empresa en sus comienzos.

Relató que tenía un contrato laboral precario y que toma la decisión de alejarla de la empresa porque descubre "maniobras comisionables no autorizadas" junto a otra empleada.

En su lugar es designada un nombre familiar en la causa: Aldana Donato, la exejecutiva recientemente imputada por la Justicia Federal catamarqueña. Donato no está imputada por la fiscal Rissi y se encuentra bajo investigación como el gerente prófugo Augusto García Alaimo, sobre el que pesa un pedido de detención de la Fiscalía Federal.

El origen

Antes que AC tuviera su sucursal en Córdoba, las reuniones se realizaban en cafés y posteriormente en la casa de Carreño en donde se instaló una “oficina” transitoria, ante la inminente apertura del local, el cual se postergó en reiteradas oportunidades.

En los orígenes los clientes viajaban a Catamarca "o se hacían los contratos y se mandaban por encomienda para firmar allá y volvían", declaró una exempleada.

Finalmente, en agosto de 2021, el negocio abrió sus puertas en el barrio Cerro de las Rosas. La apertura fue publicada en diversos medios de comunicación y el desembarco de Bacchiani contó con la presencia de figuras del fútbol como Ariel “Burrito” Ortega, Ubaldo “Pato” Fillol, Héctor “el Negro” Enrique.

El suceso fue publicado por el sitio especializado Info Negocios, que detalló que “el empresario y exmanager de Diego Maradona, Guillermo Coppola, también fue invitado aunque no pudo asistir por problemas de salud. Pero envió un video en el que felicitó a Adhemar Bacchiani. La velada fue coronada por la bailarina y coreógrafa Mora Godoy, quien dedicó a los presentes un tango (e invitó al mismo Adhemar Bacchiani a bailar)”.

En el dictamen de citación a juicio se describió que la mecánica empleada para captar ahorros consistía en ofrecer planes de inversión, de tres, seis o doce meses. Las inversiones partían de un mínimo de $500.000 y podían ser inversiones bancarizadas y no bancarizadas.

El dinero era llevado a "cuevas financieras" del centro cordobés, en donde eran pasados a una billetera virtual "porque ese dinero no se podía trasladar en ruta, era una cantidad impresionante de dinero. Lo mismo pasaba a la inversa, cuando era día de pagos. Los chicos venían a la mañana a traer a la bóveda el dinero para pagar las rentas, que había que tener disponible para pagarle a la gente, entonces como no se podía traer de Catamarca, lo bajaban de una billetera virtual y lo pasaban a pesos", manifestó uno de los testigos claves.n

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