Expulsados. Luis "Lula" Polti anticipó que no dejará participar del "Cabrito" a quienes critican el festival.
No ha de negarse la eficacia de la maniobra instrumentada por el intendente de Recreo para promocionar el legendario Festival Nacional e Internacional del Cabrito. Luis “Lula” Polti anticipó que aplicará un implacable “derecho de admisión” para impedir que participen del popular evento quienes lo critican.
"Todos aquellos que hablen mal del Cabrito van a pagar sus consecuencias, porque no los vamos a dejar entrar", dictaminó durante una conferencia de prensa celebrada en la Casa de la Cultura del municipio que con tanta templanza conduce. Un silencio sepulcral se apoderó de Recreo desde entonces. Nadie se atreve siquiera a sugerir que alguna vez le sirvieron unas costillas de chivo viejo arrebatadas por temor a caer en la lista negra.
“Si hacemos mal las cosas, debemos pagar. Yo no estoy haciendo mal las cosas, gracias a Dios. Me considero una persona de bien y estoy haciendo bien las cosas, pero lamentablemente hay que poner en vigencia de nuevo y lo vamos a volver a sacar, porque eso está en la Carta Orgánica, el derecho de admisión de las personas en el Festival Nacional e Internacional del Cabrito”, explicó.
Como hecha la ley, hecha la trampa, el cobarde mutismo inicial fue reemplazado por bullangueros grupos que se pasean frente al palacio municipal y la casa del intendente cantando loas al Cabrito. Quienes lo criticaron, en todo o en parte, son los más entusiastas. Típico de los conversos, habrá que ver si consiguen engañar al quisquilloso lord mayor, que lleva una agenda detallada con la lista de los deslenguados.
La edición 2022 tiene el éxito garantizado. Necesitaba el Cabrito un empujón publicitario, y “Lula” es un especialista. No se entiende para qué gasta el Gobierno en traer personajes como Marley y Vicky Xipolitatis teniendo estrellas de la talla del líder recreíno.
Baste recordar lo conocida que se hizo la cabecera departamental lapaceña en todo el país cuando lo pillaron dele darle a la caña y los pejerreyes en el dique de Escaba en pleno confinamiento estricto por la pandemia. Muy de pesca el tipo con los amigotes mientras los recreínos permanecían encerrados por razones sanitarias, amedrentados por las severas sanciones que les caerían en caso de transgredir los mandatos del pescador pescado.
Tanto escándalo con las fiestas de la primera dama Fabiola Yáñez en Olivos y resulta que “Lula” fue pionero. Si hasta cayó preso y todo. Después la arregló con un acto de contrición con llorada incluida en público, de lo más conmovedor.
Otro episodio famoso de su currículum fue el enfrentamiento con una enfermera que osó requerirle barbijos adecuados para la posta sanitaria. Indignado por el atrevimiento, “Lula” la fue sancionando in crescendo hasta ponerla en disponibilidad. El escándalo cobró vuelo nacional con la viralización de un audio en el que se lo escuchaba maltratando a la mujer.
Dio más señales de machismo deconstruido cuando acusó a las empleadas municipales de vagas.
En esta oportunidad, el “derecho de admisión” en el Cabrito viene al pelo para maridar con el conflicto con los cesanteados a los que se niega a reincorporar a pesar de que tienen sentencia a favor de la Corte de Justicia. Los cesanteados volvieron a los piquetes con el respaldo del SOEM recreíno, con cuyo secretario general supo “Lula” protagonizar deliciosos intercambios que incluyeron expulsiones del Cabrito, precisamente. En uno de esos episodios, anunció que el norte de su gestión era dejar un municipio saneado “de vagos y drogadictos”
El festival se desarrollará del 17 al 20 de febrero. La atractiva cartelera se vio empañada con la conferencia de prensa y el anticipo de la expulsión de los criticones. Polti le sacó varios cuerpos de ventaja a cualquier número artístico. Será sin dudas la figura principal, con la posibilidad de sumar al show al Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI). Para alquilar balcones.