El derrumbe de los ingresos por coparticipación federal y las alternativas para revertirlo serán los temas centrales que los gobernadores le plantearán al presidente Javier Milei en la cumbre convocada para mañana martes.
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El costo de la demagogia
Un trámite humillante para la mayoría, ya que la restricción obedece mayormente a la elevación de la base imponible del Impuesto a las Ganancias, demagógica medida instigada por el exministro de Economía Sergio Massa en el marco de su campaña para la Presidencia.
La mayoría de los mandatarios avalaron sin hesitar la evidente maniobra proselitista con la promesa “a pillar” de que se les compensarían las pérdidas con la coparticipación de los impuestos al Cheque y PAIS. Massa la suscribió en un encuentro realizado en Salta poco después de anunciar con bombos y platillos los cambios y la devolución del IVA.
Los legisladores nacionales, muy especialmente los senadores que en teoría representan los intereses de sus provincias, votaron también a favor de la disposición a pesar del impacto negativo que tendría en las cuentas de sus distritos.
Fue un irresponsable salto al vacío. Ni a los gobernadores ni a los senadores nacionales se les ocurrió plantear que la merma en Ganancias podía sancionarse en el Congreso junto con la ley para hacer coparticipables los impuestos que Massa prometía.
Derrotado el ministro, a las provincias les quedaron los fondos de giro automático que no dependen de la voluntad presidencial mochados, situación de la que tomaron acuciante conciencia cuando Milei ganó y el ajuste por shock comenzó a materializarse.
Milei era diputado nacional junto a la vicepresidenta Victoria Villarruel cuando el Congreso aprobó los cambios. Ambos votaron a favor de la ley impulsada por Massa por razones ideológicas.
Con la escala vigente, dejarían de recaudarse 3.000 billones de pesos en 2024.
En el caso de Catamarca, la caída proyectada es de 60 mil millones.
Es una merma del 9% de los recursos provenientes de Nación y un 6% de los ingresos totales proyectados para 2024.
La restricción se hizo notar con los ingresos de noviembre.
Catamarca recibió un 13,1% menos de lo que le hubiera correspondido con la escala de Ganancias anterior.
Hayan o no respaldado la disposición de campaña, los gobernadores decidieron hacer frente común ante la sequía y plantaron en el Senado un proyecto de ley para coparticipar la mitad del Impuesto al Cheque. Es el naipe con el que esperan conmover a Milei el martes.
El Presidente parece inclinarse por retrotraer Ganancias al viejo esquema. Se declara enemigo de los impuestos, pero su dogmatismo en este punto se flexibilizó por las necesidades de caja inmediata, como pudo advertirse en los anuncios que hizo su ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo.
Coparticipar la mitad del Impuesto al Cheque significaría resignar recursos que la Casa Rosada embucha ahora íntegros en beneficio de las provincias.
Que vuelvan a pagar Ganancias los que dejaron de hacerlo en la breve primavera de campaña, en cambio, aumentaría el volumen de la masa coparticipable para ambas partes. Costos políticos compartidos, pero también serían compartidas las utilidades.
De tal modo, es probable que se reitere este diseño inicial de la gestión libertaria que exime a la casta política de esfuerzos e impone el ajuste sobre la sociedad con la promesa de invertir las cargas cuando las cosas mejoren y se alcance la Tierra Prometida del déficit cero.n