jueves 16 de mayo de 2024
Editorial

El contrasentido de liquidar un plan exitoso

Durante algunos años de la década pasada, Catamarca ocupó el primer lugar entre las provincias en cantidad...

Durante algunos años de la década pasada, Catamarca ocupó el primer lugar entre las provincias en cantidad de embarazos adolescentes proporcionalmente a la cantidad de habitantes. En 2018, por ejemplo, el 19 por ciento de los embarazos eran de chicas menores de 20 años que en su mayoría no han deseado quedar embarazadas. De a poco la cantidad fue reduciéndose, al igual que en el resto de la jurisdicciones, merced a la implementación de políticas públicas eficaces.

Una de ellas es el Plan ENIA, diseñado para prevenir el embarazo no intencional en adolescentes. Era ejecutado transversalmente por los Ministerios nacionales de Salud, de Desarrollo Social y de Educación con el objeto de garantizar los derechos de las adolescentes al acceso gratuito de métodos anticonceptivos, la educación sexual integral y asesorías en las escuelas, la consejería en salud sexual y reproductiva y actividades de promoción comunitarias. Además, procuraba el fortalecimiento de políticas para la prevención del abuso, la violencia sexual y el acceso a la interrupción del embarazo según el marco normativo vigente. Logró reducir la tasa de embarazos adolescentes en un 50%. En Catamarca hubo un descenso del 32,3% de lo que es la tasa de fecundidad específica para la población de adolescencia temprana, es decir, los menores de 15 años; y para la tasa específica de embarazo adolescente, la adolescencia tardía, que es de 15 a 19 años descendió un 53,5%.

Empezó en 2017 con el gobierno de Mauricio Macri y continuó con el de Alberto Fernández. Pero a partir de las políticas de ajuste del gobierno de Javier Milei, el programa, que fue destacado como ejemplo a seguir en el resto de los países de la región, fue desfinanciado y ha dejado de funcionar.

A la falta de recursos presupuestarios se le sumó el despido de más de seiscientos profesionales de la salud que trabajan en doce provincias para brindar consejería en salud sexual en escuelas secundarias y espacios comunitarios, garantizando a la vez el acceso a métodos anticonceptivos de larga duración. Las provincias en las que funcionaba son las que hace siete años tenían los peores índices de embarazo adolescente: Catamarca, Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Chaco, Formosa, Tucumán, Santiago del Estero, La Rioja, Salta, Jujuy y provincia de Buenos Aires.

Entre los expertos en el tema, que valoran el impacto positivo del plan, prevalece la idea de que además de razones económicas, hay otras de tipo ideológico que inciden en la paralización de la actividad. El propio presidente y otros referentes del espacio de La Libertad Avanza se han manifestado en reiteradas ocasiones en contra de la Educación Sexual Integral.

Desmantelar políticas públicas que han sido exitosas para los sectores más vulnerables de la población por cuestiones de ajuste fiscal o prejuicios ideológicos es un error que debe subsanarse. Las estadísticas ignominiosas del pasado que fueron bajando volverán a subir más temprano que tarde si se abandonan las herramientas que lo hicieron posible.

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