lunes 27 de abril de 2026
Fiambalá

El cierre de la Iglesia de San Pedro genera incertidumbre

El templo, Monumento Histórico Nacional y eje de la Ruta del Adobe, permanece clausurado desde octubre por problemas estructurales.

La Iglesia de San Pedro, uno de los principales íconos patrimoniales de Fiambalá y pieza central del circuito turístico de la Ruta del Adobe, continúa cerrada al público desde octubre del año pasado debido a problemas estructurales en su edificación. La situación genera inquietud tanto en la comunidad religiosa como en el sector turístico, en una localidad donde el templo representa un punto de referencia histórico, cultural y espiritual.

De acuerdo con lo informado desde el municipio, el edificio presenta deterioros en la estructura del techo, particularmente en los durmientes de algarrobo, lo que motivó su clausura preventiva. En ese contexto, se indicó que, al tratarse de un Monumento Histórico Nacional, cualquier intervención debe contar con la autorización de los organismos competentes a nivel nacional, específicamente del área encargada de la preservación del patrimonio.

Mientras se aguardan definiciones administrativas y técnicas, la falta de acceso al templo repercute directamente en la actividad turística. Visitantes que recorren la Ruta del Adobe manifiestan sorpresa al encontrarse con el edificio cerrado, especialmente teniendo en cuenta su relevancia dentro de la oferta promocionada de Fiambalá. La iglesia es, además, uno de los espacios más fotografiados y visitados de la región.

En paralelo, a pocos metros del templo, la Comandancia de Armas —otro edificio histórico que forma parte del circuito— también permanece cerrada por inconvenientes similares. A diferencia de la iglesia, este inmueble depende de la órbita municipal, aunque hasta el momento tampoco se han concretado intervenciones que permitan su reapertura.

La coincidencia en el cierre de ambos espacios profundiza el impacto en el circuito turístico, y genera consultas reiteradas por parte de quienes llegan a la localidad. La expectativa se mantiene en torno a posibles avances en las gestiones necesarias para iniciar los trabajos de recuperación, en un escenario donde confluyen responsabilidades locales y nacionales.

Por su parte, los fieles de San Pedro, patrono de Fiambalá, siguen de cerca la situación, atentos a la posibilidad de que el templo vuelva a abrir sus puertas, no solo como espacio de culto, sino también como símbolo identitario de la comunidad.

Historia

La Iglesia de San Pedro fue inaugurada en 1770 y constituye una réplica del templo homónimo ubicado en San Pedro de Atacama. En su interior se resguarda la imagen del santo patrono, conocida como el “Santo Caminante”, denominación que surge del desgaste que presentan los calzados que los devotos le colocan.

Según la tradición, la imagen fue traída por el capitán español Domingo Carrizo, quien habría tenido visiones en las que el santo le pedía ser trasladado a las “tierras blancas”. Tras tomar la figura sin autorización, emprendió su viaje hacia la región. Durante la huida, una tormenta de viento habría borrado sus rastros, hecho considerado como el primer milagro atribuido al santo. El segundo se vincula con el momento en que los bueyes que transportaban la imagen se detuvieron en el sitio donde hoy se erige el templo, interpretándose como la voluntad de San Pedro de permanecer allí.

A escasa distancia, la Comandancia de Armas, construida en 1745 por Diego Carrizo de Frites, completa el conjunto histórico con su arquitectura colonial, consolidando un espacio de alto valor patrimonial dentro de la provincia.

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