Se trata de Rio Tinto, a cargo del Proyecto Fénix y Glencore, al frente de MARA
Dos megamineras que operan en Catamarca negocian para fusionarse
La unión de estas firmas provocaría el nacimiento de la empresa minera más grande del mundo con un valor empresarial superior a los 260.000 millones de dólares.
compromiso. la mesa del litio se reunió con la cúpula de Rio Tinto, que absorbería a Glencore.
Se conoció que dos megaempresas mineras que operan en Catamarca están en negociaciaciones para fusionarse. Se trata de Rio Tinto y Glencore, cuya unión podría dar lugar a la mayor compañía minera del mundo, con un valor empresarial superior a los US$ 260.000 millones, según publicó Financial Times.
Rio Tinto, de capitales británicos y australianos, tiene a cargo el proyecto Fénix, el primer emprendimiento litífero en la provincia que está activo desde hace décadas. Además tiene a cargo el proyecto Sal de Vida, que está en un proceso avanzado para comenzar a producir.
Rio Tinto es a su vez, la segunda minera más grande del mundo y la principal productora de litio en la Argentina. La compañía opera dos de los seis proyectos actualmente en producción en el país. Una es Fénix y la otra, Salar de Olaroz, en Jujuy.
Además, el Gobierno aprobó la adhesión al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) del proyecto Rincón Litio, en Salta, donde la empresa se comprometió a invertir US$2700 millones.
En diciembre, el gobernador Raúl Jalil, junto a sus pares Gustavo Sáenz (Salta) y Carlos Sadir (Jujuy), quienes conforman la Mesa regional del Litio, mantuvieron una reunión con la cúpula global de la empresa, encabezada por Dominic Barton, presidente de la Junta Directiva y otros altos ejecutivos de la compañía, en el marco de la articulación regional por el desarrollo minero. En la oportunidad, los directivos ratificaron las inversiones de la firma en el país y en Catamarca.
En el caso de Glencore, con sede en Suiza, tiene hoy a cargo el proyecto MARA en Andalgalá y recientemente anunció la reaprtura de Alumbrera, cuya producción está prevista para el primer semestre de 2028. Se trata de la última mina que produjo cobre en grandes volúmenes en el país y que cerró en 2018 tras 21 años de operación.
Además, Glencore también tiene el proyecto El Pachon en San Juan, que junto a MARA están dentro del RIGI. Según calculos de la firma, MARA demandará una inversión de US$4500 millones, y El Pachón, unos US$9000 millones.
También en diciembre, Jalil se reunió con el CEO de Glencore Argentina, Martín Pérez de Solay; el country manager, Juan Donicelli y el gerente de Relaciones Institucionales, Pablo Lilljedahl, tras el anuncio de la reactivación de Bajo la Alumbrera. En la reunión, Pérez de Solay destacó la importancia estratégica que tiene para Catamarca la reactivación de Alumbrera: “Es un orgullo poder reiniciar y poner nuevamente en marcha un proyecto tan emblemático como Bajo la Alumbrera, el primero de gran envergadura en la minería Argentina. La posibilidad de reactivar la producción y volver a colocar cobre argentino en el mercado es una excelente noticia para todos. Con el reinicio de Bajo de la Alumbrera podemos anticipar esa oferta”.
Respeto a la fusión de estas firmas, según diferentes medios, las conversaciones se producen casi un año después de que fracasaran negociaciones previas entre ambas mineras. “De concretarse un acuerdo, se crearía una empresa minera global con un valor empresarial superior a los US$260.000 millones”, publicó el medio británico The Guardian. Solo Rio Tinto tiene actualmente una capitalización bursátil de US$162.000 millones.
Según se consigna, las charlas previas naufragaron por desacuerdos en torno a la valoración, el liderazgo ejecutivo y el destino de los activos de carbón de parte de Glencore. Desde entonces, Rio Tinto nombró un nuevo CEO, Simon Trott, quien asumió en agosto con una agenda centrada en reducción de costos y revisión estratégica de activos.
Bajo las normas británicas de adquisiciones, Rio Tinto tiene plazo hasta el 5 de febrero para presentar una oferta formal o desistir públicamente. Hasta entonces, la minería global permanece en vilo ante una posible operación que redefiniría el mapa del sector.
Por su parte, la eventual fusión de estas megaempresas no solo rediseñaría el mapa de la minería global, sino que colocaría a Catamarca en el epicentro de las operaciones del nuevo gigante. Con proyectos de litio y cobre en distintas etapas de desarrollo, la provincia concentraría activos estratégicos de una compañía que dominaría segmentos clave de la transición energética mundial.