El presidente Javier Milei ordenó cerrar el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) para reubicar al personal y reasignar sus respectivas tareas.
El presidente Javier Milei ordenó cerrar el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) para reubicar al personal y reasignar sus respectivas tareas.
Según informaron, todos los empleados recibirán una licencia obligatoria, hasta que finalice la reorganización interna de la entidad, que se llevará a cabo en los próximos días. “Hasta tanto se reubique a los agentes, de acuerdo con las aptitudes técnicas y profesionales en relación con las necesidades de la nueva estructura, se comunica que a partir de la presente notificación no deberán asistir a las dependencias del Incaa ni se les exigirá cumplimiento de servicios”, indica una comunicación interna que se dio al personal en los últimos días.
Representantes sindicales afirmaron que tampoco funcionarían las salas que dependen del organismo (en cuanto a la exhibición comercial y de estrenos), sin embargo, están aseguradas las funciones correspondientes al Festival Bafici 2024 previstas para este lunes en el cine Gaumont, una de las sedes más importantes del evento.
La medida se anunciará hoy, en el Boletín Oficial y detallará cómo quedará conformado el organigrama de la institución; las gerencias que se mantendrán serán la General, la de Asuntos Legales, la de Administración y Finanzas y la de Políticas Públicas.
De esta manera, sólo permanecerán esas cuatro áreas y se eliminarán las gerencias de Fomento, de Asuntos Institucionales, de Exhibición y Audiencias y de Fiscalización a la Actividad Audiovisual.
Por su parte y dentro del proyecto de la Ley Ómnibus, el Gobierno puntualizó en la modificación del financiamiento del INCAA, al mismo tiempo que suspendió las contrataciones, apoyos y aportes institucionales y el pago de horas extras.
El anuncio de que el nuevo organigrama no tendrá un área específica de Fomento provocó la reacción de entidades de la actividad audiovisual local, que cuestionan las políticas de la gestión encabezada por Carlos Luis Pirovano y mantienen el estado de alerta, sobre todo desde que se instrumentó, a partir del 10 de abril pasado, la suspensión por 90 días de la presentación de proyectos cinematográficos, lo que significa la paralización en el funcionamiento del organismo.
Bajo las consignas “El Incaa no se vende, se defiende” y “Fuera Pirovano”, el Colectivo de Cineastas llevó adelante frente a la puerta de la sede del organismo, una movilización que incluyó una asamblea y una radio abierta.