sábado 10 de octubre de 2026
Instrucciones

Desde el Colegio informan sobre las buenas y malas prácticas agrícolas

Buenas Prácticas Agrícolas

Los productores deben cumplir con la inscripción en el Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios (RENSPA).

Los productores deberán identificar los alimentos frutihortícolas producidos, empleando etiqueta/rótulo, consignándose los datos previstos en normativa vigente.

Los productores deberán trasladar los productos frutihortícolas producidos, empleando el Documento de Tránsito Sanitario Vegetal (DTV), cuando las autoridades sanitarias lo exijan, previsto en normativa vigente

Productos Fitosanitarios (Agroquímicos), los productores deberán cumplir con las recomendaciones y las restricciones de uso, indicadas en el marbete/etiqueta y registrar la aplicación, deberán contar con un asesor profesional (ingeniero agrónomo habilitado) y utilizar receta agronómica (esto es conforme la Ley Provincial de Agroquímicos).

Agua: se debe realizar un uso eficiente, seguro y racional del agua, tanto del agua para riego, como el agua de consumo humano, y cumplimentar las normas complementarias de uso de agua de uso agrícola.

Animales: se deberá impedir el ingreso de animales a las áreas cultivadas y a las zonas de manipulación de producto cosechado.

Manipulación: en la manipulación de las hortalizas y frutas al momento de la cosecha, acondicionamiento y empaque en el predio, es fundamental cumplir con las pautas de higiene básicas, principalmente el lavado adecuado de las manos de todos los operarios (manipuladores).

Los fertilizantes orgánicos, enmiendas y sustratos adquiridos a terceros utilizados en las actividades de producción primaria contempladas en la presente, deben estar registrados en el SENASA.

Los productores deben contar con un asesor técnico profesional.

Malas prácticas

Es claramente no cumplir con cada uno de los requisitos anteriores, y principalmente hacer uso indebido, incorrecto de los productos fitosanitarios agroquímicos. La toxicidad de éstos y el riesgo de causar daños a la población está basado estrictamente en el uso inadecuado en manos de personas inexpertas, irresponsables que podrán causar daños irreparables en el ambiente y más aún en la salud de las personas.

Los productos fitosanitarios tardan entre 10 a 12 años en salir al mercado, previa aprobación del SENASA, pasan innumerables pruebas de efectividad en distintas plagas y ambientes, tienen una toxicidad y una dosis de uso para cada complejo plaga-cultivo, y solo deben utilizarse bajo la receta-prescripción de un ingeniero agrónomo, matriculado y habilitado, y capacitado para tal fin, quien dará las dosis adecuadas y demás indicaciones de formulación y uso, bajo las condiciones meteorológicas, fenológicas del cultivo-plaga y ambientales correspondientes.

Esto garantizará que el aplicador de los productos fitosanitarios tenga las pautas correspondientes para el uso adecuado y responsable, que permitirá controlar las plagas que afectan los cultivos, produciendo alimentos sanos y sin dañar el medioambiente.

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