Uno de los graves problemas que padecen las mujeres que crían solas a sus hijos es el incumplimiento de la cuota alimentaria por parte de muchos padres...
Uno de los graves problemas que padecen las mujeres que crían solas a sus hijos es el incumplimiento de la cuota alimentaria por parte de muchos padres. Las estadísticas oficiales indican que alrededor del 30% del total de hogares en Argentina se encuentra a cargo de mujeres con hijos que no conviven con los padres de los chicos. Y que, de esa población, casi 7 de cada 10 mujeres no recibe la cuota alimentaria obligatoria o solo la reciben esporádicamente, lo que obviamente supone una grave vulneración de los derechos de los niños y niñas.
El incumplimiento de las obligaciones alimentarias, además de vulnerar derechos, incrementan la pobreza y la sobrecarga de tareas de cuidado de las que las mujeres en hogares monomarentales. Por supuesto, no es solamente una cuestión económica: los hijos padecen además un abandono afectivo.
Mientras se elaboran propuestas tendientes a encontrar los métodos más eficaces y expeditivos para hacer cumplir las obligaciones alimentarias por parte de los padres, se conoció la iniciativa de una de las candidatas a diputada nacional de la fuerza de Javier Milei, Lilia Lemoine, que dijo que en caso de ser electa presentará un proyecto de ley para permitir renunciar a la paternidad, ya que considera que “no es justo que un hombre tenga que hacerse cargo económicamente de una criatura hasta los 18 años cuando no lo quiere tener”.
La insólita iniciativa establecería, según la propia Lemoine, que “la mujer, cuando se entera de que está embarazada, tiene 15 días para notificar al padre, quien podrá decidir si va a hacerse cargo del hijo o no”.
Y agregó, con desparpajo y sin eufemismos: “Ya que las mujeres tienen el privilegio de poder matar a sus hijos y renunciar a ser madres, entonces, ¿por qué los hombres por ley tienen que mantener a una criatura que, quizás, porque le dijeron ‘sí, sí, acabá adentro que total tomo la pastilla’? O le pinchan un forro, porque hay muchas mujeres que para enganchar a un tipo hacen estas cosas y se aprovechan de que el tipo, en el medio de la calentura, hace… ¿viste? ‘Ay, papito, dale’. Mi abuela me lo contaba, era enfermera”.
La dirigente libertaria propone en definitiva la legalización del abandono parental, lo que va en contra de los postulados de la Constitución nacional y de los tratados de derechos humanos a los que adhiere la Argentina y que tienen, también, rango constitucional.
Es casi una obviedad que un proyecto de esas características no puede prosperar en el Congreso de la Nación. Pero de todos modos es un disparador para analizar la desmesura de algunas iniciativas que propone una fuerza política con chances ciertas de ganar los comicios del próximo domingo y reflexionar sobre las causas que han llevado a que disparates de esta índole puedan siquiera enunciarse en los medios de comunicación sin que la autora, postulante a representar al pueblo en uno de los poderes del estado, entienda las razones de su desatino.