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Juicio por narcotráfico al "Gordo Richard"

Declararon dos testigos en la segunda jornada de debate

Las exposiciones fueron breves y el Tribunal pasó a cuarto intermedio hasta el miércoles 5 de abril.

23 de marzo de 2024 - 01:05

Se realizó ayer la segunda audiencia del juicio oral por narcotráfico contra Héctor Ricardo Altamiranda, alias “Gordo Richard” en el Tribunal Oral Federal (T.O.F), donde brevemente declararon dos testigos que habían sido convocados previamente.

Altamiranda cuenta con una condena anterior por narcotráfico y su nombre cobró notoriedad pública cuando un jerarca de Drogas Peligrosas de la Policía de la Provincia lo señaló como “datero”.

Ayer, los dos testigos declararon frente al Tribunal presidido por el juez Enrique Lilljedahl, quien posteriormente dispuso un cuarto intermedio hasta el miércoles 3 de abril.

Altamiranda llegó al banquillo de los acusados por una causa que inició el 29 de enero de 2020, cinco días después que el exjefe de Drogas Peligrosas, Carlos Kunz y su segundo, Nolberto “Rulo” Valdez, cayeran detenidos por presunta participación en organizaciones criminales. Actualmente los dos están procesados, a la espera del juicio oral.

La detención de Altamiranda fue junto a Diego Hernán “Diegolín” Bazán, luego de varios allanamientos en los que se determinó que ambos se dedicaban al narcotráfico. En los allanamientos se halló una mínima cantidad de cocaína y gran cantidad de dinero.

Sin embargo, el análisis de las escuchas telefónicas fue determinante en la investigación, sumado a que Altamiranda contaba con una condena previa del año 2017 cuando fue condenado a cuatro años de prisión por “tenencia de estupefacientes con fines de comercialización”. En ese caso, encontraron en su casa de Lavalle al 1.000, más de 260 gramos de cocaína.

Al momento de la detención estaba junto a su familia y llamativamente pensó en su hijo. Al ser sorprendido por los policías les hizo entrega de la cocaína que tenía oculta en una habitación y les pidió: “No revisen todo. Tengo un hijo y no quiero que vea todo esto. Les voy a mostrar donde tengo la porquería en mi pieza”.

Debido a un problema de salud, Altamiranda cumplió la pena con prisión domiciliaria hasta que en el 2020 fue otra vez detenido.

Saga narcopolicial

Altamiranda quedó expuesto tras las detenciones de Kunz y Valdez en enero del 2020. Valdez era investigado desde fines del 2018 a raíz de un procedimiento en el que fue sorprendido por sus colegas de Seguridad Vial, en cercanías al puesto caminero de El Portezuelo junto a una persona a la que calificó como “datero”. Pero las investigaciones determinaron que los trabajos de inteligencia que realizaba Valdez no eran conocidos por el entonces jefe de Drogas, comisario Fabián Cárdenes. Repentinamente “Rulo” Valdez salió de licencia y fue reincorporado meses después. Cárdenes duró 38 días en el cargo y fue removido a Ancasti.

Valdez admitió que el datero era el “Gordo Richard”, quien cayó detenido cinco días después y en la indagatoria destapó los episodios que salpicaron a Kunz y a Valdez.

Altamiranda confirmó su relación con Valdez, negó que fuera “datero”, señaló que él le pagaba al policía por “protección” y para que le informara la realización de allanamientos.

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