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Editorial

Cuerpos que no entran en las normas

3 de abril de 2022 - 02:10

El debate sobre la obesidad y el sobrepeso transcurre por dos carriles que, aunque obviamente están relacionados, son distintos. Uno de ellos es el del abordaje desde la perspectiva de la salud, y hace hincapié en la necesidad de adoptar hábitos saludables en la alimentación, y en la conveniencia de realizar actividad física de manera regular.

La otra perspectiva para encarar el tema se vincula con la estigmatización de las personas que son gordas, el bullying que deben soportar en el ámbito escolar y hasta una serie de rechazos que encuadran en lo que se ha dado en llamar la “gordofobia”, que puede definirse como “el conjunto de prácticas, discursos y acciones que burlan, marginan, estereotipan, prejuzgan, rechazan e implican la obstaculización o vulneración de los derechos de las personas bajo el pretexto de la gordura”. La definición corresponde a Lucia Mancuso, Betania Longhi y María Gabriela Pérez, que pertenecen al INADI.

Durante el pasado verano, una comunidad online denominada “Mujeres que no fueron tapa” (Mqnft), y que tiene como objetivo precisamente romper con los estereotipos estéticos femeninos, lanzó una campaña que se denominó “Hermana, soltá la panza”. La movida tuvo como propósito central colmar las redes sociales de fotos de mujeres reales, que puedan mostrar, sin culpa y sin vergüenza, sus cuerpos, desobedeciendo el consejo de “meter la panza” que siempre han escuchado.

Otra campaña del mismo tenor acaba de lanzarse: es organizada por las organizaciones Anybody Argentina y Bellamente, se denomina #NuestrosCuerposLibres y tiene como objetivo "visibilizar el estigma de peso y contribuir al debate público sobre la gordofobia", en un contexto donde "el gordo-odio sigue siendo tabú".

En este caso, la idea es reunir testimonios de activistas por la diversidad de cuerpos y realizar piezas ilustrativas contra la gordofobia y el estigma de peso (es decir, la percepción negativa de las personas basada en su contextura física, según el comunicado de las organizaciones) para ser publicadas en las cuentas de Instagram de ambas fundaciones.

El Mapa Nacional de la Discriminación elaborado por el INADI, estableció que las personas que experimentaron discriminación por obesidad y/o sobrepeso se encontraban entre los cuatro primeros grupos discriminados, después de los que experimentaron discriminación por situación socioeconómica, por color de piel y por el país de origen.

Hacen falta muchas campañas de concientización para erradicar este “estigma de peso”, que alude a la percepción negativa hacia las personas que poseen cuerpos “que no entran en la norma”. El desafío es cuestionar e interpelar esta visión de “cuerpos ideales” instalada por los criterios estéticos hegemónicos, otorgándole visibilidad además a discursos o prácticas que rechazan a las personas por sus cuerpos, lastimando su autoestima y restringiendo injustamente el acceso a derechos que les corresponde como a cualquier ciudadano.

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