El revés legislativo que sufrió el Gobierno con la Ley de Tierras abrió una nueva discusión interna en la Casa Rosada, donde comenzaron a buscar responsables por el fracaso del proyecto y por los incidentes registrados durante la protesta frente al Congreso. Las principales críticas apuntaron al ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, y a la senadora Patricia Bullrich.
- El Ancasti >
- Edición Impresa >
- Política >
Críticas internas por la Ley de Tierras
El fracaso de la Ley de Tierras abrió una crisis interna en la Casa Rosada. Sturzenegger y Bullrich quedaron en el centro de las críticas por la derrota legislativa y los incidentes frente al Congreso.
Sturzenegger quedó en el centro de los cuestionamientos por haber impulsado una iniciativa de alcance demasiado amplio. En su entorno, sin embargo, rechazaron las críticas y aseguraron que el funcionario continuará trabajando con la agenda de desregulación. La situación expuso además una diferencia interna entre el presidente Javier Milei, que respalda al ministro y su hermana Karina Milei, desde cuyo entorno cuestionaron que el funcionario actuara por su cuenta.
Bullrich también recibió críticas dentro del oficialismo por la estrategia utilizada para sostener el proyecto en el Senado. En las horas previas a la votación, desde su entorno aseguraban que la iniciativa sería aprobada sin modificaciones. Finalmente, el oficialismo debió resignar capítulos del proyecto y aceptar un resultado diferente al esperado.
En el Gobierno minimizaron la cantidad de manifestantes y atribuyeron los incidentes a los sectores violentos. La jornada terminó con 12 detenidos y varios heridos, mientras una multitud se concentró en las inmediaciones del Congreso. Desde la Casa Rosada también cuestionaron la presencia de manifestantes autoconvocados que rechazaban la ley.
Milei, que se encontraba fuera del país, siguió la discusión a distancia. Desde Quito, antes de continuar su viaje hacia Colombia, difundió mensajes de respaldo a Sturzenegger y Bullrich. En la Casa Rosada, mientras tanto, reconocieron que existió un problema de comunicación para defender la iniciativa.
“Dejamos que el kirchnerismo instale que íbamos a vender la soberanía y quedó eso”, admitió un funcionario, quien sostuvo que la ley buscaba reforzar el control sobre las tierras y que una base china no habría podido instalarse bajo ese esquema.