sábado 21 de marzo de 2026
El cóctel fatal de alcohol con armas

Crímenes marcados por el consumo problemático

El exceso trae consecuencias trágicas. El problema del consumo aumenta y no logra encontrar un tope.

El consumo problemático de sustancias desde hace tiempo está instalado en la agenda pública. Siempre se puso énfasis en las secuelas en la salud. Sin embargo, de un tiempo a esta parte, las consecuencias ya pasaron al orden público. En enero de 2018, un informe elaborado por El Ancasti daba cuenta sobre la presencia del consumo de drogas de acuerdo con las sentencias judiciales. En un gran porcentaje, los condenados respondían por delitos contra la propiedad.

Durante 2021 en las Cámaras de Sentencia en lo Criminal de la provincia se llevaron a cabo debates por hechos relacionados con crímenes, con el trasfondo de las adicciones. Coincidentemente en tales casos agresores y víctimas eran conocidos, cuñados, tío-sobrino o hermanos. Es decir, la violencia intrafamiliar en su máxima expresión.

Joaquín Zárate Acevedo (32) no había tenido intención de matar. Sin embargo, el combo fatal de la negligencia y el consumo excesivo de alcohol lo llevaron a ocupar el banquillo de los acusados de la Cámara de Sentencia en lo Criminal de Segunda Nominación en noviembre último. Durante la noche del 11 de abril de 2020, durante la etapa más estricta de aislamiento por la pandemia de COVID-19, Zárate Acevedo y Juan de la Cruz Pacheco, junto con otros amigos y conocidos habían compartido una cabeza guateada y bebidas etílicas desde horas tempranas. El joven quiso mostrar un arma calibre 32 largo, marca Colt. Tras una mala maniobra, causó la muerte de Pacheco. “Homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego, en calidad de autor” era la imputación por la que debía responder. Sin embargo, en el debate se comprobó que no tuvo intención de matar. El fiscal de Cámara lo acusó por “homicidio culposo”. Finalmente, fue condenado a la pena de cuatro años y cuatro meses.

“En efecto, se encuentra acreditado el proceder culposo del imputado, que por negligencia –al no verificar o controlar debidamente el arma que empuñaba se encuentre completamente descargada-, y posteriormente haciendo caso omiso a las reiteradas advertencias, de manera manifiestamente imprudente, infantil e irresponsable, encontrándose tomando bebidas alcohólicas en compañía de terceros, comenzó a ‘jugar’ con el arma apuntándoles a todos los invitados; comportamiento que de modo alguno se compadecía con la conducta responsable, prudente y diligente que la situación requería en la manipulación de una arma de fuego, actividad riesgosa por su propia naturaleza”, se detalló en los fundamentos.

En detalle, los jueces valoraron que, de acuerdo con el relato de los testigos, aquella noche “todos estaban tomando bebidas alcohólicas desde el mediodía”. Fue el anfitrión Zárate Acevedo quien invitó a la víctima Juan de la Cruz Pacheco a sumarse al encuentro. Éste llegó alrededor de las 19.30. “Todos los declarantes son coherentes en afirmar que no hubo ningún tipo de discusión previa entre el imputado y la víctima que nos hagan suponer un móvil en pretender causarle algún tipo daño”, resaltaron.

Seguí leyendo

Te Puede Interesar